Category: Waldo Gonzalez
Por Waldo González López – www.TeatroenMiami.com
Fotos: Miguel Pascual
En la última semana del evento —que, sin duda, este año alcanzó la más alta cota en su también más concurrida edición—, asistí a varios espectáculos que marcaron la pauta en el esperando encuentro monológico de Havanafama.
JUEVES 21
GILBERTO SUBIAURT Y EL POLVO DEL RECUERDO
La noche del jueves visioné un valioso monólogo escrito, dirigido y actuado por el creador cubano de visita en Miami, Gilberto Subiaurt, presente por primera vez en el Festival, donde mostró sus credenciales en Polvo.
Texto de ricas sugerencias y notable carga poética —propia de su no menor veta literaria (corroborada asimismo con la presentación de un volumen con tres monólogos, entre ellos Polvo y Condenados)—, le permitió desplegar su potencial de actor visceral, cuyo dominio sicofísico comprobó a plenitud en su desempeño, aplaudido por el público de pie.
La historia, sencilla y honda, valida de datos del entorno del autor, atrajo el interés de los espectadores: su imaginario pero tan real perro “Poe” —cuyo alegórico nombre evoca el clásico narrador norteamericano de cuentos de terror—, tal su presencia en escena, secundó la interpretación del viejo cuya constante soledad le hace trastabillar su memoria.
El polvo, leit motiv que rodea al anciano, es una capa que cubre con la pátina del tiempo su status irreal y su paupérrima existencia, llena de esas “ilusiones insondables” que refiere a su compañero Poe.
Otros personajes y evocaciones circundan su vida y la pieza: La tía Aurora y su amigo Cheo, como humor y tradición, evocan su adolescencia y juventud, cuyas alegorías remiten a aspectos de su Cuba natal.
Y en ese mezclar e incorporar sucesivos tiempos y personajes tan cubanos “se me olvidan los recuerdos”, tal dice asimismo a su fiel y siempre evocado Poe, que el actor trae a la realidad, visualizándolo con su formidable desempeño, desplegado a lo largo de su excelente interpretación, entre las mejores disfrutadas en el Festival.
LA AMADA DOLORES DE CHARLIE ABACA
Suerte de happening, Dolores fue el espectáculo presentado por el performer argentino Charlie Abaca, quien a partir de ese nombre de mujer, va armando su divertido pasatiempo que asume el absurdo, y en el que se burla de frases y textos (sobre) saturados de un romanticismo demodé.
Burla/burlando, Abaca desmonta el nombre de la ¿amada?, a la que “ataca” con el principio de las olas/ondas concéntricas que se expanden y amplían con la caída de la piedra el agua.
Como en otras de sus performances, esta ocasión utilizó pintura (roja), con la que embadurnó la lona que cubría el piso del escenario: un recurso y un elemento gratuitos, en tanto nada aportan a su oferta, ídem.
FRANKLIN VÍRGÜEZ: MR. JURAMENTO
Del dramaturgo venezolano Ernesto Caballero, el también actor de ese país, Franklin Virgüez ofreció el convincente monólogo Mr. Juramento, que venció y convenció por su calidad en este auténtico homenaje al popular compositor Julio Jaramillo, bajo la ejemplar dirección de Juan Roca.
Actor de inesperados recursos, Franklin Virgüez asombró a muchos que no lo conocíamos, por sus excelentes cualidades interpretativas en un texto que le permite explotar al máximo su impar potencial y su energía.
Gracias a la poesía de la noche y el bolero del destacado compositor (Guayaquil, 1935-1978) quien —conocido con los seudónimos de «El Ruiseñor de América» y «Míster Juramento»— es considerado el mejor cantante ecuatoriano de todos los tiempos.
Mas, asimismo, el humor fue explotado por el intérprete en su desempeño, donde combinó sus mil y un recursos histriónicos en una muestra de su notable arte.
UN EXITOSO FESTIVAL
Sin duda, fue este uno de los mejores momentos del exitoso Festival Latinoamericano «Teatro a una Voz», como otros visionados por el crítico, entre los que figuran: La fiera del Ajusco, La hora de Teresa, Cuando vuelva la primavera, Mito, mujer y monstruo, Polvo, Usted sabe tanto, pero yo sigo muriendo, Me quiero morir y Llevo una semana rezando para que te mueras.
Con estos monodramas —como los nueve de la exitosa oferta infantil «Niñologando», cuya repetición no pocos esperan—, Havanafama alcanzó su más alto jubileo escénico, gracias al esfuerzo del incansable equipo gestor, como de todos los que hicieron posible esta 12ª. y afortunada edición.