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waldo bioWaldo González López (Las Tunas, Cuba, 1946)

Poeta, ensayista crítico teatral y literario, periodista cultural. Graduado en la Escuela Nacional de Teatro (ENAT) y Licenciado en Literatura Hispanoamericana (Universidad de La Habana). Autor de 20 poemarios,  6 libros de ensayo y crítica literaria, varias antologías de poesía y teatro. Desde su arribo a Miami (2011), ha sido ponente y jurado en eventos teatrales y literarios internacionales. Merecedor de 3er. Premio de Poesía en el X Concurso “Lincoln-Martí” 2012. Colaborador de las webs: teatroenmiami.com (Miami) y Encuentro de la Cultura Cubana (España), Boletín de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (New York), y los blogs OtroLunes (Alemania), Palabra Abierta (California), Gaspar. El Lugareño, y el diario digital El Correo de Cuba (ambos en Miami).

P1140195Por Waldo González López - www.TeatroenMiami.com 

Fotos: Cortesía del Artista Aisar Jalil


El pasado martes 4 se inauguró la importante Miami Art Fair que ayer domingo fue clausurada. En los seis días del evento, se pudo disfrutar de un amplio haz internacional de artistas plásticos de numerosas nacionalidades,  con muy diversas propuestas.

   En el prestigioso evento, tuvo su espacio la valiosa muestra del destacado artista plástico cubano Pedro Ávila Gendis (1959), quien, residente en nuestra ciudad desde años atrás, aquí ha ampliado su muy definida tendencia abstracta iniciada en su natal Camagüey y más desarrollada en La Habana, donde residió y expuso durante varias décadas, hasta su traslado definitivo a Miami.

   Desde su llegada a la Ciudad del Sol, el reconocido creador ha amplificado y enriquecido su definida vocación plástica de tendencia abstracta, corriente que lo distingue entre los más reconocidos de su país y el continente, y por la que ha sido invitado a participar en significativas exposiciones personales y colectivas de las dos Américas y Europa, entre otros ámbitos, donde son muy bien recibidas sus piezas (pinturas y esculturas), también adquiridas por no pocos marchands y admiradores de sus creaciones, que figuran en colecciones particulares.

   De tal suerte, su producción —entre las más reconocidas en su Isla natal y otros ámbitos— se muestran en diversos museos y centros de arte de varios continentes, como hasta ayer en el espacio que ocuparon sus obras en Miami River Art Fair, donde se apreciaron sus hermosas piezas, por las que, desde su apertura, fue constante el flujo de visitantes que, seducidos por la inesperada irrupción de colores, se acercaron admirados a sus cuadros y adquirieron los dos volúmenes sobre su importante quehacer en la propia galería, donde estuvieron en venta.

   Y si se admiran sus piezas, no menos atractivos resultan Alma, Luz y Color (Editorial Buena Semilla, Bogotá. Colombia, 2003) e Imaginarios (Miami, 2012), títulos que ofrecen la más amplia información especializada sobre la profesional labor creativa del artista plástico cubano.

   Así, en Alma, Luz y Color, se leen ensayos, artículos y un poema sobre su quehacer escritos por varios especialistas, entre ellos, el reconocido crítico de arte Carlos M. Luis, quien —habitual colaborador de El Nuevo Herald— inicia la serie de valoraciones con un riguroso introito que da paso a otras apreciaciones, a cargo del artista plástico, crítico y poeta Pedro de Oraá (iniciador del histórico grupo “Once pintores y escultores” que, en La Rampa, del céntrico barrio capitalino El Vedado, expusiera junto a otros colegas, entre el 18 y el 28 de abril de 1953), como otros textos de David Mateo, Toni Piñera y Roberto Cossío.

   Es justamente Carlos M. Luis quien subraya —entre las características de su creación— dos de sus más apreciables peculiaridades, en tanto “saltan simultáneamente a la vista: la forma y el color.” Certero punto de vista, toda vez que su filiación con el color, le permite a Ávila Gendis “la irrupción de colores” a que me refiero líneas arriba. Y en cuanto a la forma, yo distingo en sus coloridos bloques y estructuras su implicación con la escultura que también practica con tino y acierto.

   La poiesis permea, en lírica trabazón, el corpus plástico-poético que —junto a los rasgos advertidos por Carlos M. Luis sobre la forma y el color de sus creaciones, siempre líricas— convencen y vencen a los más exigentes críticos, marchands y coleccionistas.           

   Así se advirtió en las piezas expuestas en su muestra: “Vuelo de un ángel”, “Orgasmo en invierno”, “Orgasmo en primavera”, “Fuerza del océano”, “Telaraña de la primavera”, “La voz de la tierra” y “El sol de la noche”.  

   En todas, lo lírico se funde y confunde, en convincente lieison (idónea relación de los necesarios vasos comunicantes de los surrealistas, André Breton mediante) con la más cuidada factura, para entregarnos (como regalos a la sensibilidad y la visión) obras acabadas y hermosas que, como el resto de sus creaciones, constituyen la mejor prueba de la alta calidad de su quehacer, por el que desde años atrás es reconocido el destacado artista plástico cubano Pedro Ávila Gendis.


 

 

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