Category: Waldo Gonzalez
Por: Waldo González López - www.TeatroenMiami.com
Fotos: Rebeca Ulloa y el autor
Desde el pasado jueves 10, el familiar y céntrico Café Olancho (1864 SW, 8 St., en La Pequeña Habana) ofrece el disfrute de la buena caricatura a los amantes del mejor humor gráfico.
Sí, en la más reciente muestra del reconocido caricaturista cubano Arístide (Miguel Pumariega), se puede reír y pensar ante sus logrados dibujos que, apenas con mínimos trazos, ofrecen su particular visión de importantes ciudades (La Habana, New York y Miami), como grandes músicos cubanos (Trío Matamaros, Celia Cruz, Chano Pozo, Bebo y Chucho Valdés y Paquito D’Rivera).
Asimismo, otros artistas admirados se asoman a las paredes del íntimo Olancho, tapizadas con los inconfundibles dibujos del notable creador, quien en el breve —pero ahora dimensionado recinto gracias a su arte— corrobora su notable imaginería, en piezas como «La tejedora» (donde una anciana borda el célebre puente de Brooklin) y «Los Beatles» (en que el clásico cuarteto de Liverpool cruza sobre unos dados la calle 8, haciendo un guiño al recordado álbum «Penny Lane» de los brillantes intérpretes que transformaron la música popular).
También descuellan sus amados saxofones, dimensionados, con la fantástica impronta aristidiana, hasta un no común imaginario que linda con el surrealismo.
Su reconocible y reconocida impronta define, desde sus lejanos inicios, su particular línea de comicidad, realizada y expuesta, durante largas décadas de praxis, en su natal Cuba, Colombia y Miami, donde actualmente reside.
Sólo pocas semanas atrás, “escoltamos” con el afecto de siempre al fraterno caricaturista (arropado en su nívea barba de pirata caribeño), en la inauguración de otra muestra, expuesta en el concurrido Centro Cultural “Cuba 8”, cuyas paredes y muros exteriores ofrecen una variada colección permanente de sus apreciadas piezas.
Entonces, como la recién inaugurada en el Café Olancho, estábamos no pocos fans suyos: viejos amigos, periodistas culturales y ex compañeros de la desaparecida revista Opina (que llenó un necesario espacio informativo y cultural del día a día, desde finales de los ’80 y hasta inicios de los ’90).
ARÍSTIDE ANTES Y AHORA
Director artístico de espectáculos musicales y humorísticos, editorialista gráfico, ilustrador, músico en su juventud, periodista por estudio y humorista en esencia, el pintor cubano de profunda vinculación de su obra con el Caribe y de intensa cubanía y musicalidad, se desempeñó también como escenógrafo y asesor de arte de la televisión cubana y de los clubes y cabarés: Salón Rojo, del Hotel Capri; Salón Caribe, del Habana Libre, y Tropicana.
Su obra ha sido premiada y publicada en Cuba y en otros países. Primera figura cubana de las artes gráficas, su proyección internacional es notable, por lo que es considerado el patriarca de la caricatura nacional. Apasionado de la música popular, el artista plástico integró el grupo (“combo”) del popular guitarrista Senén Suárez y de la orquesta Kubanart.
Todo ello y más, ahora aparece en la atractiva muestra olanchiana, donde el artista impresiona, no sólo a los habitués afanosos en busca del clásico café expreso/cubano ofrecido por la guantanamera Rebeca, sino igualmente a quienes, conocedores de la amplia gama temática de Arístide (tan plena de la cubanísima imago), parece extraída de la no tan conocida veta de fino humor (criollez y verdad, incluidas) del más cercano Lezama Lima en sus originales décimas.
Ya lo sabe el ciberlector: si quiere re-descubrir a este juvenil humorista de casi 8 décadas de útil existencia y constante laboreo, lléguese al cercano Café Olancho, donde, además del inigualable café cortadito de Rebeca, le esperan las deliciosos caricaturas del artista plástico quien —barba blanca de pirata caribeño incluida—resulta un personaje esencial de la cultura cubana, integrante de la «alfombra roja» de la Calle 8.