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max barbosaMax Barbosa (Palma Soriano, Santiago de Cuba)

Licenciado en Letras por la Universidad de Oriente. Integró los elencos de las agrupaciones Teatro Juvenil de La Habana y las Brigadas Artísticas Francisco Covarrubias. Laboró durante diez años en TeleRebelde - hoy TeleTurquino-, Santiago de Cuba, como actor, escritor y conductor del programa La Trova Santiaguera. Incursionó en la actuación radial en la emisora provincial CMKC. Reside en Miami. Aquí ha escrito para varias publicaciones locales, entre estas, La Voz Católica, El Nuevo Herald, Éxito así como en mundolatino.com (New York) y cubaencuentro.com (Madrid).Dos de sus entrevistas fueron escogidas por la editorial Aduana Vieja para su antologia La crónica más larga. Periodismo cubano en el exilio ( Madrid,2016).  Es periodista de www.teatroenmiami.com desde el pasado siglo.

16 1Por Max Barbosa – www.TeatroenMiami.com

Lorca con un vestido verde cuenta, que sepamos, con ocho puestas en escenas anteriores. Entre estas: su estreno en el Oregon Shakesperare Festival ( 2003), Renegade Theater Experiment, California ( 2005);  Rolando Moreno en Miami con las actuaciones de Dexter Capiró, Tomás Doval, Ariel Texidó y Paulina Gálvez (2008), así como Teatro del Pueblo en coproducción con Pangea World Theather, California (2012). Nilo Cruz, su dramaturgo, la dirige por primera vez. .Texto y repesentación con una visión única.

El elenco lo integran Ariel Texidó, Xavier Coronel, Carlos Acosta- Milián, Rosie Inguanzo,Yani Martín, Aarón Cobos, Omar Germenos e Irene Benítez. Estaremos en presencia de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca después de muerto.

Dialogamos con Ariel, Rosie y Carlos.

¿Cuáles son sus personajes? Punto de vista de los interpretados.

ARIEL.- Lorca ensangrentado. Es la visión más terrenal de Lorca. Como terrenal se aferra al recuerdo y a cosas del pasado para querer regresar; difícil porque es un personaje inventado por Nilo. No sabemos qué pudo haber pasado con su alma. No es un Lorca tan volátil como el resto de los Lorcas que rodea a este ensangrentado pero esto me permite fantasear un poco. Es jugar entre lo que haría un personaje terrenal en un mundo diferente.

Trabajaste en la versión de Rolando Moreno, ¿en qué se diferencian ambas concepciones?

 ARIEL.-Lorca de blanco fue mi personaje. Moreno “se botó” en la escenografía, Nilo decidió simplificar todo. Moreno conservó el texto original después de editar los personajes.

ROSIE.- En el juego teatral que propone la obra mi personaje se desdobla en tres: un soldado falangista, bastante inepto, un inquisidor corrupto dentro del mismo grupo político del soldado y en Salvador Dalí. Disfruto interpretar a los tres, pero, quizás Dalí me sea más grato, digamos, más afín. Las razones son obvias: una figura genial y excéntrica hasta el paroxismo; en sí mismo un tesoro de la humanidad. También por la relación amorosa con Lorca, independientemente de que si tuvieron o no una relación amorosa (el tono epistolar parece indicar que sí ), la amistad trascendió, eran grandes amigos, se amaban, se criticaban sanamente, se retroalimentaban.

¿Cómo logra una actriz recrear a Dalí ?

Dalí fue (y de alguna manera aún es una presencia viva en esta obra magnífica) tan Dalí, tan original, asexuado, caprichosamente Dalí, que incorporarlo resulta muy gratificante.

CARLOS.-  El General es mi personaje. Lorca llega, después de su muerte, a un lugar que pudiera ser el purgatorio o el paraíso. El, como espíritu, tiene que cumplir determinados requisitos antes de pasar a otra condición. Está en cuarentena. La persona que vela porque se cumpla lo exigido, antagonista del protagonista, es El General. Un papel espléndido, maravilloso que yo estaba esperando hace años y ahora Nilo me lo regala.

¿De qué manera construyeron sus personajes?

ARIEL.- Ya habíamos jugado con un Lorca muerto en Belleza del padre en el 2002. Nilo propuso que lo tomáramos como base, aunque ese era más interpretado, este no: me doy la licencia de que sea más liberado, despojado de las cosas terrenales. Más aferrado a sus poemas, su familia, transmitiendo el mensaje de que está muerto pero bien.

ROSIE.- El punto de partida es el texto y la visión del director, luego una trae lo suyo y empieza el acto creativo. Hay mucho de qué alimentarse ahí afuera: el marco histórico, las dos Españas que desembocaron en la guerra civil más sangrienta de la historia de la humanidad (Lorca fue una de las bajas) y las obras resplandecientes de Lorca y Dalí; la muerte, como eje central de la trama, nos atañe a todos. Yo tengo formación prometeica teresiana por lo que siempre trabajo de adentro hacia afuera. Luego cada actor tiene sus mañas de estilo. En mi caso, ejercer control sobre la avalancha creativa, domar el ejercicio; repetición es dominio de la escena.

CARLOS.- Uno trata de explorar caminos que anteriormente no lo haya hecho. Tienes las herramientas de la historia de Lorca que para los cubanos es atractiva y conocida, el haber estudiado un poquito y, finalmente, tienes la suerte de tener al director-autor que te va guiando, aceptando tus propuestas para decidir al final con que se queda.

¿En qué se distingue  El General de los demás?

CARLOS.- Es responsable de que el alma de Lorca cumpla la cuarentena. Es el personaje duro de la historia.

“El actor se forma en la vida y el trabajo” afirma David Mamet, dramaturgo, director y ensayista norteamericano, quien considera innecesarias las escuelas de actuación. Los estudios que ustedes han realizado, ¿son útiles en la práctica?

ARIEL.- Mi formación es callejera, me hice actor por accidente. El destino me fue poniendo personas que me hicieron entrar al grupo Olga Alonso. Puedo entenderlo porque el actor se forma arriba de las tablas. Va creando, como dijo Marlon Brando, quien fue muy criticado, su propio librito. Como curioso, soy muy curioso, me hubiera gustado pasar la escuela por la teoría y no tenerme que enfrentar a esos conocimientos en el desarrollo de mi carrera. Me he ido cultivando en la medida que he hecho obras. Las lagunas culturales las hubiera resuelto en la escuela. Pero siempre me recuerdo de Humberto Rodríguez, mi profesor. Me encuentro con situaciones que él nos preparaba para que no nos sorprendieran. Lo conocí en la Casa de Cultura de Centro Habana. Después nos encontramos en la del Vedado. Hice con él Romero y Julieta. Recibíamos clases de esgrima, equitación. Nos obligaba a leer, a realizar un estudio sobre lo leído. Decían que eso era el pequeño Instituto Superior de Arte.

ROSIE.- Si Mamet dijo esto tal cual, se equivoca de tajo. La formación del actor es tan necesaria como la formación de un cirujano neurólogo. Es un ejercicio profesional y requiere formación, disciplina y método. Hay actores natos que nunca han estudiado actuación y nunca abren un libro, como hay sanadores homeopáticos y curanderas. Me quedo con los actores que han hecho la tarea, artesanos de su vida y obra. Un actor trabaja con su arsenal emocional y vivencial.

CARLOS.- Admiro a Mamet pero, a mí, las herramientas que me dieron en la Escuela Nacional de Teatro habanera, trato de aplicarlas; me funcionan. Sé de actores maravillosos que no han ido a escuelas. Ese no es mi caso. Aprendo de las personas que me rodean en los montajes. Soy un eterno aprendiz.

Hemos visto puestas en escena en que se evidencia la absoluta libertad del actor, haciendo lo que le venga en ganas, sobre todo, si posee alguna popularidad ¿Ustedes se entregan al director?

ARIEL.- Sí, claro, aunque a veces es bueno hacer lo venga en ganas. Nilo, por ejemplo, te ofrece una base solida a partir de tu interpretación. Seguir creciendo y no es exactamente hacer lo que te de la gana. En cuanto a la popularidad. Yo no actúo más en Telemundo hasta que no trabaje como una productora norteamericana. Me quedo con el teatro.

ROSIE.-  Puedo hablar por mí. Hay un juego de seducción con el director (a Nilo le gusta eso). Pero he de saber mi lugar y es el director, el último que decide qué se queda o no. Es una relación de negociación porque el actor no es una marioneta.

CARLOS.- Ese tipo de actores, pobre de ellos. Me pongo en manos del director como una plastilina, que me manipule sentimentalmente, que hagan lo que quiera conmigo. Es importante el director para que el actor se entregue. Es un proceso misterioso hasta que no te identificas con él.

Ariel lleva tiempo laborando con Nilo Cruz y Arca Images bajo la producción de Alexa Kuve.  Su experiencia con ellos...

ROSIE.-  Nilo es un director a un tiempo suave y riguroso. Nos escucha a todos. Ama las palabras y busca la poesía dentro de la poesía. Verás que la intertextualidad con Lora en la obra, por momentos, es muy bella. Pienso ahora en el monólogo final de Lorca. Es particularmente grato trabajar con Nilo porque estudiamos juntos en el Prometeo hace treinta años bajo el ala Teresa María Rojas, y algo fraternal nos une. De Alexa es importante que diga que es encomiable la labor que hace con Arca Images. Tres puestas al año, lecturas de clásicos en pos de suplir a los actores y a la comunidad con teatro artístico de buen gusto. Prometeica al fin, también nos une la fraternidad y el cariño.

CARLOS.- Desde que llegué a Miami he visto el quehacer teatral de la ciudad. Las producciones de Arca Images son muy atractivas. Las que vi estaban dirigidas por Nilo. Cuando gana el Pulitzer con Ana en el trópico yo vivía en España. Leí la obra y me pareció fenomenal porque dentro del teatro cubano no había una obra dedicada al mundo del tabaco. Le seguí la ruta a Nilo y tuve la buena suerte que en el 2005 la puso en Madrid con un elenco de figuras del teatro español y cubanoamericanos: Teresa María Rojas y Pablo Durán. Lo descubrí como director. En el 2012 llego a Miami. Vi sus puestas en escena. Dije:  Wow! ¡Cómo trabaja este tipo! Un día me invitaron a una lectura de La cena. Allí estaba, frente a mí. Al finalizar se acercó, me dijo cosas muy bonitas y me asombró su humildad que para mí es una virtud. Ahora soy El General, comprobando que el criterio que tenía de él es acertado. Me sorprende el desapego que tiene de sus textos. No te impone nada ni te dice que tienes que decirlo de tal manera porque está escrito así. Si no te sientes cómodo, acomodamos el texto a ti, dice. Es preocuparse por lo visual del espectáculo, por el actor como ser humano.

Lorca un con vestido verde. On Stage Black Box. Miami-Dade County Auditorium. 2901 W. Flagger. 12,13,17,18 y 19 de noviembre. Jueves a sábado 8pm. Domingo, 3pm.

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