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max barbosaMax Barbosa (Palma Soriano, Santiago de Cuba)

Licenciado en Letras por la Universidad de Oriente. Integró los elencos de las agrupaciones Teatro Juvenil de La Habana y las Brigadas Artísticas Francisco Covarrubias. Laboró durante diez años en TeleRebelde - hoy TeleTurquino-, Santiago de Cuba, como actor, escritor y conductor del programa La Trova Santiaguera. Incursionó en la actuación radial en la emisora provincial CMKC. Reside en Miami. Aquí ha escrito para varias publicaciones locales, entre estas, La Voz Católica, El Nuevo Herald, Éxito así como en mundolatino.com (New York) y cubaencuentro.com (Madrid).Dos de sus entrevistas fueron escogidas por la editorial Aduana Vieja para su antologia La crónica más larga. Periodismo cubano en el exilio ( Madrid,2016).  Es periodista de www.teatroenmiami.com desde el pasado siglo.

tio vania 2 3Por Max Barbosa - www.TeatroenMiami.com 

SORIN.- Sin embargo, no podemos prescindir del teatro.
TREPLIOV.- ¡Pero necesitamos nuevas formas artísticas! Son necesarias nuevas formas, y si no es posible crearlas, prescindamos en absoluto del teatro.
(La gaviota, primer acto, segunda escena)

Konstantin Stanislavski estrena Tió Vania en el teatro de Arte de Moscú, cofundado con Chejov, en 1900. Nilo Cruz reconstruye el acontecimiento 116 años después en Miami. Si Konstantin visualizó la cualidad del teatro de Antón, Nilo la asume como suya. Su puesta en escena lo confirma.

Texto y representación.

Las obras de los clásicos son destrozadas frecuentemente. Enarbolando eufemismos como versión libre, a partir de..., adaptación de..., a propósito de... o cualquier otra que  justifique el hecho, se crea una realidad tan diferente que el autor, el verdadero, desaparece. Alexa Kuve y Nilo logran una adaptación veraz. Condensan cuatro actos- ¡cuatro!, no tres- en dos, conservando las características imprescindibles para que Chejov esté presente. Así nos encontramos en la intimidad de los personajes que pueden resultarnos familiares  porque sus tribulaciones nos pertenecen. Sin grandilocuencia, parafraseando al investigador español Enrique Azcoaga no es arriesgado mencionar  un impresionismo relacionado con lo lúdico. Lo sabemos: Antón aseguraba que escribía comedias. Dicha aseveración viene a tono con la diversión de los actores al incorporar sus personajes, por eso la fluída relación entre ellos. Entonces, se hace necesario preguntarnos, ¿por qué nos conmovemos al presenciar esta puesta en escena de Tío Vania? He aquí la vigencia del teatro chejoviano, no porque Astrov sufra por la destrucción del bosque y algunos lo relacionen con el cambio climático en boga. Desde su creación, el ser humano es el mismo.

tio vania 2 4La representación es afín al texto.  De ahí los monólogos a modo de catarsis. El público se adentra en la interioridad del sufriente y el actor hace gala de su histrionismo, vital para que aquel se identifique con él.

Así se comporta Vania (Larry Villanueva, tío de Sonia. Elena lo enloquece.), cuando disecciona  la errática conducta del profesor Serebriakov (Germán Barrios). Se mueve con soltura entre el sarcasmo o la impotencia, llenando el espacio escénico con sus movimientos y gestualidad. Gretell Trujillo (Sonia, hija del primer matrimonio de Serebriakov. Enamorada de Astrov.), además de Alexa Kuve (Elena, joven madrastra de Sonia. Infeliz en el matrimonio) logran una  de las escenas más hermosas al reconciliarse. Danzan, juegan con los puntos de giro, transitan entre tristeza - alegría según el caso. Alexa refleja la experiencia citadina de Elena, Gretell la ingenuidad rural de Sonia. Pero cuando Astrov, médico, defensor de la naturaleza, interpretado por  Ariel Texidó, le muestra a Elena- se atraen mutuamente-,  sus fotos y mapas para que observe la floresta en extinción, es particularmente notable: él la asedia, ella enmudece por sentirlo tan cerca, demasiado próximo para una mujer casada e insatisfecha. Alexa actúa los subtextos gráficamente. Ariel declama, acentuando las intenciones mediante una dicción y proyección vocal excelentes. Con razón este suceso ocurre a centro-proscenio.  Martha Picanes (Marina, nodriza) demuestra el oficio de muchos años, acertada interpretación del texto. El vestuario de Zully Montero (María Vasilievna Voinitzkaia, anciana madre de la primera esposa de Seribriakov), y su marcado maquillaje, llaman la atención por sí mismos; contribuyen a destacar, no sólo la presencia de la actriz, si no su estimación dentro de la familia: mamá, le llama Seribriakov. Curioso comportamiento el de Germán Barrios. Físicamente proyecta la imagen del apuesto, avejentado y enfermo profesor: lento andar, pausado hablar. Sin embargo, demasiada naturalidad al actuar.

tio vania 2 5El inicio del segundo acto es premonitorio. Los actores entran a escena tarareando una canción rusa que se escucha a fondo. Sugiere un ritual que comienza. Serebriakov reune a la familia. Desea convencerlos de que es necesario vender la hacienda para comprar una pequeña casa de campo en Finlandia. Se desatan las pasiones, reprimidos rencores a ritmo acelerado, permitiendo que el elenco enriquezca su actuación, sobre todo, Larry Villanueva cuyo parecido con Chejov es evidente.

Un acierto situar las acciones en el patio o terraza de la casa. Es verano, el piso está cubierto de flores. Los personajes se desplazan entre ellas, significando el goce de la estación. El invierno se aproxima. Detrás, el bosque cuyos árboles carecen de ramas. Allí se encontrarán Sonia, Vania y Astrov cuando llega una tormenta. Ellos mostrarán la suya mediante una pantomima en cámara lenta, padeciendo, con esa lentitud, el desgarro interior que los consume.

El diseño escenográfico de Fernando Tejeiro; Michiko Skinner Kitayama, vestuario y Gary Lund en luces se integran a la puesta siempre. En el final, la iluminación es determinante. Ocurre en tres planos. Elena y Serebriakov se han ido definitivamente. La rutina regresa para Sonia y Vania quienes laboran en la hacienda. A fondo, él llora. Ha llegado el invierno, nieva. En un lateral, ella se imagina a Astrov, situado a proscenio, protegiendo la naturaleza: acostado en el bosque, cubierto por una manta, descalzo, acurruca entre su manos dos árboles recién sembrados. ¿Será el mensaje de Nilo Cruz ante la destrucción del medio ambiente?

Sugerencia:  Tío Vania: pasión por Chejov.


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