Category: Max Barbosa
Max Barbosa |
www.TeatroenMiami.com, Miami
A lleno completo se está presentando en el Teatro 8 la comedia Ellas quieren y él no puede del dramaturgo Juan Carlos Rubio, dirigida por Marcos Casanova con las actuaciones de Margarita Coego ( Rocio), Marisol Correa ( Angela), Raiza Palumbo ( Nuria) y Ernesto Tapia ( Carlos, que después se convertirá en Luis).
Si según el InterAmerican Community Affairs ( ver
www.interamericanusa.com/) en los Estados Unidos de América existen 35 millones de mujeres que están solas y muchas de ellas sin interés por el matrimonio o por relaciones estables, Rocio, Angela y Nuria integran la cifra mencionada. Ex alumnas de las escuelas dominicas durante la adolescencia, deciden reunirse después de treinta años para “ ver a quién le ha ido mejor en la vida”, al decir de Nuria. Rocio es la más afortunada: conocida artista de televisión; Angela muchísimo menos: su espacio habitacional lo conforman una cocina y el baño. Sin embargo, poseen una característica que les permite coincidir en actitudes, sufren desolación. Antídoto: un padre biológico que por su atractivo físico satisfaga al grupo. Carlos, ex compañero de estudios, será el elegido. Es decir, las tres uitilizarán, exclusivamente, su espermatozoide para así llegar a la vejez acompañadas.
Ellas quieren y él no puede es un excelente ejemplo de cómo la comedia permite reflejar angustias existenciales, permitiéndonos reflexionar sonriendo. Rocio, Angela, Nuria y Carlos son víctimas propiciatorias al sumergirse en nuestra contemporaneidad mediante enredos que provocarán el advenimiento de mediocridades por el comportamiento de ellos. Al final, Carlos no es Carlos, sino Luis, un profesional del sexo cual toro semental infértil porque Luis lo es; pero Rocio, Angela y Nuria quedarán embarazadas. Entonces, ¿ quién es el padre?
A mi modo de ver, en las actuaciones de Margarita Coego, Marisol Correa y Raiza Palumbo se debe destacar la fluidez de sus relaciones en la escena. Los diálogos se asumen espontaneamente; sin embargo, el personaje que considero definido en cuanto a la particularidad que la actriz le imprime en gestos, movimientos e interpretación es Angela. Creo, además, que la diferencia física entre ellas le favorece . Rocio y Nuria son atractivas, es imposible dejar de mirarlas; lo saben, estoy seguro. Angela tendrá que buscar recursos para evitar el anonimato. Y en cuanto a Ernesto Tapia considero su actuación acertada. Carlos-Luis es como un “comodín dramatúrgico”, o sea, contribuye, sólo, al desarrollo del conflicto.
Ahora bien, respetando el punto de vista de Marcos Casanova quien es un conocedor del teatro, me llama la atención que el espacio escénico del Teatro 8 pudiera ser mejor utilizado en función del actor- amo y señor del acontecimiento- si el diseño escenográfico dejara de recrear o acercarse a la realidad del suceso. En la puesta que nos ocupa un sofa permanece en el medio del escenario siempre. Por supuesto, considero que Marcos le dio ese valor protagónico a un objeto que permite que los personajes se unan entre sí uno al lado del otro cuando se sientan. Entiendo el mensaje aunque abogo por el actor.
En Hispanic Theater Guild, entidad a la que pertecene Teatro 8, no se menciona la palabra “ crisis”, muy popular en al ambiente teatral miamense, prometiendo que en la próxima primavera estrenarán La curva de la felicidad o las crisis de los 40, comedia de Eduardo Galán y Pedro Gómez que “ pone de manifiesto la fragilidad y vulnerabilidad del hombre de 40”.
Ellas quieren y él no puede. Viernes, sábados y domingos. 2101 SW 8 St. Teléfono: 305-541-4841. Más información:
www.teatro8.com/