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En ese lugar
sagrado...
Matthew Mirapaul
Stephan Mazurek
dirige una obra basada en las charlas de empleados
en los baños. Y la representa en baños
reales de edificios públicos de Chicago.
Hace poco, a minutos
del comienzo de la obra Downsize, el público
todavía no había ingresado al
teatro. Es que la prioridad era "el llamado
de la madre naturaleza" y no el director
de la obra. Es así como mientras otros
visitantes del Museo de Arte Contemporáneo
eran desviados a otros baños cercanos,
quienes tenían entradas para la obra
aguardaban a que salieran los últimos
ocupantes en la puerta del baño de hombres.
Una vez que el baño quedó
vacío, el público entró
y comenzó a apoyarse sobre las paredes
azulejadas o a sentarse sobre la mesada, después
de que una mujer la secó bien. Stephan
Mazurek, que es quien dirige a este drama de
30 minutos para el Walkabout Theater, advirtió
de todos modos: "Tengan en cuenta que alguien
va a usar la pileta". Acto seguido, y luego
del encendido de luces fluorescentes, los actores
entran y la obra comienza. |

FUERZA, CANEJO. LOS ACTORES EN PLENO DRAMA EN
EL BAÑO DEL MUSEO DE ARTE CONTEMPORANEO
DE CHICAGO. |
Downsize, ambientada en el interior
de un baño de hombres durante la fiesta de
una empresa, es una pieza teatral que se está
exhibiendo en el interior de una serie de baños
de distintos edificios públicos de Chicago.
Su estreno fue en junio pasado, en un atestado baño
del Teatro Steppenwolf y desde entonces se representó
en los baños de otro teatro, un shopping y
un museo de arte. En estos momentos, se exhibe en
el Cubby Bear, un club cercano al estadio de Wrigley
Field.
En una ciudad en donde las pequeñas
compañías de teatro se enorgullecen
de sus producciones de magro presupuesto, Downsize
encontró una nueva forma de ofrecer una experiencia
visceral.
"La mayoría de los baños
de hombres tienden a ser calurosos y húmedos"
dijo Mazurek. "Y obviamente el olor se siente"
agregó. Jeannette Buerk, que asistió
a una de las últimas representaciones, expresó
su alivio al darse cuenta de que los actores se mantienen
cerca de las piletas: "Una de las cosas que me
pareció positiva es que no trasladan la acción
a los mingitorios".
Para encontrar baños con características
que se ajustaran a la obra, Mazurek recorrió
durante tres días museos, hoteles y edificios
de gobierno de la ciudad. Los gerentes de estos sitios
lo recibieron bien en líneas generales "después
de la sorpresa inicial y de que uno los convencía
de que nadie iba a hacer exhibición de órganos
sexuales dentro del baño".
Downsize fue escrita por Chris Welzenbach,
un dramaturgo local. Es su primera obra y en ella
muestra a cinco empleados que traman proyectos para
ascender. Está lleno de conversaciones sobre
cuentas y agendas, así como de comentarios
en contra de las mujeres y los gays. Welzenbach observó
que la obra no hace sino reflejar su experiencia personal
como empleado temporario en una empresa local, a principios
de los 90. En aquel momento, recordó, se preguntaba
cómo podría dramatizar mejor aquel clima
despiadado: "Fue recién años después
cuando me dí cuenta de que lo mejor era poner
a todo el mundo adentro del baño de hombres,
que es el lugar en donde hablan realmente sobre este
tipo de cosas".
Welzenbach, que escribió Downsize
para teatro, se resistió en
un principio al plan de Mazurek. Pero durante uno
de los primeros ensayos, Welzenbach se puso en el
lugar del público mientras los actores se movían.
"Visto de cerca, me dí cuenta de que funcionaba"
dijo.
Traducción:
Silvia S. Simonetti
The New York Times
Septiembre - 2003
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