Incluye tu email para recibir información sobre nuestras actualizaciones
POSTALES | FOTOS
ARTÍCULOS - 2003
  Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
DIARIOS
  The New York Times
Sun-Sentinel
El Nuevo Herald
The Miami Herald
Los Angeles Times
La Vanguardia
Washigton Post
El Mundo
El Clarín
CNN
ArteMiami.com

BUSCADOR internet teatroenmiami.com
Insipirada por Dench, ahora Ella está inspirando a Van Gogh
Por Matt Wolf
En 1969, la actriz inglesa Clare Higgins, entonces una adolescente, hizo su primer viaje a Stratford, donde vio a Judi Dench doblando en el papel de Hermione y Perdita en una ahora legendaria producción de la pieza “Winter’s Tale” de Shakespare dirigida por Trevor Nunn. Más de 30 años después, la señora Higgins aún puede recordar detalles de la actuación de Judi: “Cuando ella encarnó a Perdita, no parecía humana. Ella encarnaba la primavera”.

¿Y así también retoñó su talento histriónico? La señora Higgins se rió: “Judi es mi modelo de actuación. Ella tiene la culpa”. Tal vez la dama Judi tenga “responsabilidad” en los dos premios Olivier que la señora Higgins ha ganado. Los más recientes le llegaron el mes pasado en reconocimiento al papel desempeñado por la señora Higgins como Ursula Lover, una viuda de cuarentitantos años que se apodera del corazón deshecho de “Vincent in Brixton”, un drama de ficción de Nicholas Wright sobre Vicent van Gogh cuya puesta tuvo lugar en el Royal National Theater en Londres. (el señor Wright ganó un Olivier en la misma ceremonia por Mejor Obra).

La representación ahora se pone en New York. El jueves estará en el Golden Theater, presentada por el Lincoln Center Theater y dirigida por Sir Richard Evre, quien fuera Director artístico en la puesta del National. Representada por Jochum ten Haaf, un actor danés quien también participó en la producción londinense, este van Gogh de 20 años de edad es impetuoso, algo así como un chico “caliente” y empecinado que apenas ha dado sus primeros pasos en la pintura y que sufre de profunda soledad y de dejadez existencial. Su encuentro con la educada, intuitiva y madura mujer que le renta una habitación, y que se siente tan sola como él, desemboca en un romance casual, a pesar de la presencia en la casa de la hija de Ursula (papel que representa Sarah Drew) y otro huésped (Pete Starrett).

La intención de Ursula es ayudar a Vincent a descubrir su talento artístico, quizás más por el deseo de llenar sus propias espectativas que por ayudar al propio Vincent. Algunas semanas atrás, un poco antes que los Oliviers se anunciaran en Londres, la señora Higgins, de 46 años, se acomodó en un sofá en el sótano del Lincoln Center y comentó sobre el personaje de Ursula en “Vincent in Brixton” así como también de la actuación de la dama Judi en el Stratford. La señora Higgins señaló el impacto que debió acompañar el momento climático en el cual van Gogh comienza a dibujar. “Es cuando Ursula dice en la obra —‘No tengo talento, estoy apagada, pero voy a hacer que algo extraordinariamente importante ocurra— y que al final de la obra algo extraordinario empiece’. “Y eso”, la Señora Higgins dijo, en relación con Ursula, “es suficiente”. Tanto a la Dama Judi como a la señora Higgins las une que (además de la casualidad de que las dos son de Yorkshire) algo más que la admiración como vínculo común. El Señor Richard ha trabajado con la Señora Higgins en numerosas obras desde 1986, incluyendo la pieza “Sweet bird of youth” de Tennessee Williams en 1994, con la cual ella ganó su primer Olivier como Mejor Actriz. Y de la misma manera el director que condujo a la Dama Judi al premio Tony por Mejor actriz en “Amy’s View” cuatro años antes en Broadway, tiene elementos para trazar juicios. “Para ser honesto pienso que Judi y Clare tienen exactamente la misma relación”, dijo recientemente, “a decir verdad respecto a sus sentimientos en escena, no podríamos considerarlo una estrategia o una manipulación de sentimientos”.

En el caso del papel de Úrsula encarnado por la señora Higgins, Sir Richard dijo: “El poder está en el conocimiento de lo que yace contenido detrás”. Esa capacidad tolera un brote emocional lo mismo en el girasol de van Gogh que cuando Ursula comienza a mejorar de semblanza como consecuencia del romance. A través del retrato de una viuda poco interesante, el Señor Wright logra una interesantísima musa para van Gogh. El señor Wright, en una nota al programa, expresa que las “pistas y evidencias” sitúan a Van Gogh como un huésped en la ciudad de Londres en 1873, pero reconoce que la obra “profundiza mucho más que cualquier biografía en la comprensión del tema”.

En la obra, van Gohg renta una habitación en el Loyer home in Brixton, en el Sur de Londres, en 1873 y se prepara para ser vendedor de artes. Antes de que la obra concluya, él se marcha de Inglaterra en busca de mejoras y regresa a los Países Bajos en 1876. En 1880, con 27 años, hará de la pintura su profesión y en los siguientes diez años, comprendiendo el período de hospitalización por demencia, trabajará intensamente y viajará ocasionalmente a Francia, donde, en medio de la desesperación, se dio un tiro y murió dos días después, con 37 años. Tal vez debido a su propia infelicidad, el personaje de van Gogh en la obra reacciona como un barómetro de la depresiva Ursula, quien aparece casi todo el tiempo vestida de negro.

Durante la conversación, con su pelo negro perfilando un vivo rostro marcado por ojos azules inquietos, la señora Higgins parecía habitar un reino completamente diferente del decadente estado de viudez que escenificaba. En realidad, la señora Haggins se sumió en su propio período depresivo después de ganar el premio Olivier en 1995, su casi-derrumbamiento fue el resultado de más de una década de lo que ella define como “actuaciones en serie” que “no dejaron mucho espacio a la vida real”. En otras palabras, un resumen de 20 años de trabajo que incluye la obra de Shakespeare “Cleopatra and Gertrude”, la parte del noviazgo con Daniel Day-Lewis en la obra llamada “Futurist” y una variedad de papeles en televisión que no resultaron suficientes. Deseando cambiar, la señora Higgins se trasladó a Glastonbury en Somerset, al sureste de Inglaterra, donde ella alquiló una choza propiedad del novelista John le Carré. (La hermana del Sr. Le Carré una buena amiga).

Con su pensamiento alejado del escenario, la señora Higgins comenzó a estudiar sobre sicoterapia —tenía título de terapeuta— y a principios de 1997 comenzó a salir con el fotógrafo Brian Walker, su vecino, y se casaron hace dos años. Ahora, además de dos hijos adoptivos que rebasan los 30 años, la señora Higgins ha ampliado su familia al contactar a su hijo, Paul, a quien había dado por adopción cuando ella tenía 17 años. Él y sus padres adoptivos asistieron a la boda de la señora Higgins. La actriz dijo “Es un elegante joven”. La señora Higgins descubrió el modo de recuperarse. “Tengo este nuevo conocimiento”, expreso sobre sus estudios de Jung, “y esta nueva vida, que me hace muy feliz y me reconforta. Además comprendí que ‘tal vez no debería ser tan radical en cuanto a plantearme no volver a actuar’. Pienso “De modo que tomaré algún trabajo si quiero y lo rechazaré si no”.

“Vincent in Brixto” no es la primera obra que la señora Higgins ha hecho desde que regresó a la escena, pero es la que más le ha reconfortado, declaró, debido al “anhelo de Ursula por algo completamente inexplicable que no podría mencionar aún si le dijeran las palabras”. Francamente, la relación de premios que la señora Higgins ha ganado, si bien le alegran no le resultan suficiente. Aunque solo dos mujeres hayan logrado tal hazaña —recibir los tres galardones más importantes del teatro inglés por Mejor actriz en una temporada (además del Olivier por el papel en “Vicent in Brixton”, el del Círculo de la Crítica y el premio Evening Standard).

Tres años antes el Janie Dee, en el papel de la joven comediante de la obra “Comic Potential” de Alan Ayckbourn, y, en 1987, la Dama Judi, por su temprana inspiración en el papel de Cleopatra de Shakespare cuya contraparte fue Sir Anthony Hopkins. Sin embargo, con los abundantes premios, la señora Higgins habló con verdadero orgullo y causa de conocimiento de aquellos aspectos de la obra que no le satisficieron en términos prácticos —la dilatación del primer acto en el fragmento en que Ursula asa y sirve un carnero en tiempo real. “Cuando tengo hambre, salgo a buscar comida”, la señora Higgins expresó riendo. Pero desde el mes de abril ella ha estado horneando en escena y alimentando al reparto y al personal de apoyo tras bambalinas con baguettes de cordero. Si la labor culinaria parece aún más gigantesca en el Golden es porque le han traído un carnero de Broadway. “Es New York”, expresa la señora Higgins. “Todo es el doble de grande”.

Matt Wolf es el crítico de teatro del Variety en Londres. Su libro “Sam Mendes at the Donmar: Stepping into freedom” acaba de ser publicado en Estados Unidos por Limlight Press.

Traducción: Luis Chirino
Fuente: The New York Times
Marzo 2003

www.teatroenmiami.com no es responsable por las opiniones expresadas. Cada autor u opinante es responsable por sus opiniones e ideas. Igualmente las informaciones relacionadas con espectáculos son enviadas a www.teatroenmiami.com y son los productores y promotores de dichos espectáculos los responsables de cambios, suspensiones o informaciones erroneas. Los materiales son propiedad intelectual © de sus fuentes originales y son utilizados aquí solo con fines educativos

Este website está diseñado para 800 x 600 | Internet Explorer +5.
Design by www.teatroenmiami.com © 2000-2004
TeatroenMiami.com
se actualiza semanalmente
Es un website educativo y sin fines de lucro
Miami, FL - USA