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'Coppelius
Tableau', primera puesta de la compañía
Rosario Suárez
OLGA CONNOR
Especial/El Nuevo Herald
Por primera vez,
la pequeña compañía Ballet
Rosario Suárez hará una presentación
exclusivamente con los alumnos de la escuela
de la primera bailarina , que hará de
coreógrafa y desempeñará
además el papel protagónico. Como
confiesa, su público sigue queriendo
verla bailar, aunque su anhelo es ir preparando
a bailarinas que aprendan su estilo, que hereden
su devoción por la danza.
Para esta ocasión ha
escogido Coppelia, pero sin las danzas de carácter,
y lo ha titulado El retablo de Coppelius, incorporando
fragmentos del Cascanueces y otros números
que incluyen muñecos, como Arlequinade,
Petrushka y Fairy Doll. El teatro de Ransom
Everglades, cerca del Coconut Grove Playhouse,
será el escenario de la primera puesta
en escena, el sábado por la noche a las
8 p.m. ''El ballet se ha formado como trabajo
paralelo al que se hace en la academia'', dice
Jorge Alvarez, productor del programa.
El artista Ismael Gómez Peralta ha recreado
un pueblo alemán como un gran telón
de fondo para el primer acto de la función.
Para el segundo acto preparó un collage
de elementos antiguos que se complementa con
la utilería de Nelson Sánchez,
otro artista cubano de gran imaginación. |

FOTO PEDRO PORTAL |
''La compañía está
funcionando por amigos... que es como se hacen los grandes
proyectos'', dice Alvarez. ''La música me la
editó otro amigo, Léster Carrodeguas''.
Los patrocinadores Bacardí, Hoy Como Ayer, Ana
Mari Ravel, Laura Wright y el Miami Conservatory son
parte de este gran esfuerzo, debido principalmente a
una donación del Condado. La pequeña compañía,
en la que se destacan Paula Roque, la hija de Charín,
Sarah Lozoff, Giannina Muñizaga, Armandito González
y Adriana y Alina Viera, tuvo sus comienzos en 1999,
pero antes, ya Charín estaba montando galas.
¿Cómo comenzó
todo?
``La primera gala fue en septiembre
del 95, con la idea de recoger dinero. A la larga
tuve que poner dinero para montar la academia. Toda
mi familia se puso en función de ayudarme.
No dejé nunca de soñar con la oportunidad
de hacer una cosa como ésta. Por eso hay que
estar siempre trabajando''.
¿No te pesa no haber venido
antes a Miami?
'No me gusta pensar así. Quería
mucho a mi hermana [Virginia Suárez], y desde
que llegué aquí me decía: `¿por
qué no pones una academia?' Cuando ella murió,
sentí que había llegado la hora . Durante
años y años, en todos mis viajes mi
hermana, muy indirectamente, me dejaba saber, como
quien no quiere la cosa, que debería venir
a Miami. Yo estaba metida en un mundo en el que no
necesitaba más que las zapatillas de ballet,
un traje y bailar. Después he meditado mucho
sobre ello y creo que en aquel momento no estaba preparada
para responder a 20 cosas que me estaban rodeando''.
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No tenías
que haber venido para Miami. Podías haber
ido a Londres, a Madrid...
``La decisión no era
libre. Yo no podía tomar la decisión
de a dónde ir a bailar. Y al tomarla,
eso significaba que tenía que romper
con mi país, con mi casa, con todo lo
que me quedaba en Cuba, hasta con mis macetas
en el balcón. Todo lo que eres tú
misma. Cuando uno llega a romper con todo eso
es realmente cuando uno ya no puede aguantar
más. Y lo haces a pesar del dolor, porque
para atrás ya no se puede volver''.
¿No querías ser
internacional?
`` He bailado en el mundo entero''.
Pero había compañías
que te hubieran dado un sitial distinto. Si
la Pavlova no hubiera viajado fuera de Rusia
no la hubieran conocido.
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``¿Para un artista: qué
puede ser más importante que ser conocida en
su país?''
Bueno, eso será para un artista
cubano. Eso es como cortarse las alas por permanecer
entre cubanos,no?
``El vuelo está en uno. . Imagínate
que tú quieras abarcar el mundo, llegar al
mundo. He estado en teatros donde había mucha
gente, ¡qué mayor satisfacción
que aunque sea uno sólo que está allá
afuera entienda lo que yo acabo de hacer! Lo que sucede
por lo general es que la mayoría no entiendelo
que yo he puesto ahí, pero con que uno solo
lo haga me doy por satisfecha. ¡Si incluso para
uno mismo le es difícil entenderse! Me preocupa
no llegar a comunicar todo lo que deseo. La Gisselle
es diferente, la Coppelia es diferente. Es una gran
satisfacción poder llegar a tanta gente y lograr
que durante hora y media se olviden de todo. Eso es
una tremenda responsabilidad''.
Hay muchas personas que piensan que
debes irte a Nueva York.
'No llegué a Miami con la idea
de seguir bailando. Llevo más de 30 años
haciéndolo. Pero la vida te guarda muchas sorpresas.
De pronto me di cuenta de que no me podían
ver como otra cosa. Yo no sabía que Miami estaba
tan lejos de La Habana, como dice la canción
de Bette Midler. De pronto, la gente me decía
`¿Cuál va a ser tu próxima función?'
La compañía que hay aquí tiene
un estilo bien definido, el de Balanchine, que no
es mi estilo...''
¿Cuál es tu estilo?
``Muchos creen que pertenezco a la
escuela cubana de ballet cien por cien, pero yo creo
que soy tanto de la escuela cubana como de la rusa.
En mi estilo hay movimientos que vienen de la escuela
rusa, como el de los brazos, por ejemplo''.
Antes has hecho otras funciones en
Miami.
``Empezamos a reclutar, e hicimos
espectáculos en West Miami, en el New World
School of the Arts Theater...''
Y, por supuesto, la Cecilia Valdés.
¿Cómo reclutas? ¿Hay que tener
un cuerpo perfecto?
``No hace falta un cuerpo perfecto,
lo que hace falta es trabajar sobre ese cuerpo, conseguir
domarlo. Esa es una de las mejores formas de sentir
un personaje. Al bailar estás buscando algo.
Estudiar ballet es muy difícil, en el sentido
de que se trabaja sobre el cuerpo y éste, como
dije, no siempre es perfecto. La danza está
en el cuerpo, lo que está en el cerebro tiene
que reflejarse ahí''.
Fuente:
El Nuevo
Herald
Enero 2003
TeatroenMiami.com
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