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De París, un caballero
espectáculo unipersonal del Grupo Teatro Buendía
-estreno el 14 de diciembre del 2002- en cartelera hasta el 5 de enero del 2003,
Raquel Carrió.

¿ Puede el actor entrar y salir del personaje sin que la máscara remueva sus confesiones más secretas?

Es la paradoja central de este espectáculo. Pudiera verse como el estudio detenido que el actor hace de un personaje mítico, el legendario Caballero que durante años recorrió las Calles de La Habana, una intensa geografía del dolor, el hambre, los delirios y visiones de una Ciudad que cambiaba vertiginosamente mientras él, una vez convertido en la Máscara, el Arquetipo, el Personaje con sus atributos, sólo envejecía secretamente, manteniendo una inalterabilidad del gesto, de la imagen, que todavía nos asombra.

¿ Es el oficio de la locura, esta posibilidad de convertirse en símbolo, en fijeza, imagen que trasciende los cambios y las épocas? Siendo así, ¿ será esta conversión lo único que nos preserva del olvido o la muerte? Ausencia quiere decir olvido, dice la vieja canción. Entonces la Presencia ( como símbolo o leyenda) significa lo contrario. En un primer nivel de asociaciones, esta podría ser la lectura de un “ homenaje ( teatral) al Caballero”. Pero sucede que los textos ( Manía de zapatos, de huellas, de pies descalzos, o Es usted el que me sueña, y otros tantos) sugieren una paradoja más difícil. Se trata de la conexión –íntima, a veces imperceptible- del Narrador y el Personaje. Porque el actor está contando, eso es seguro, la historia del Caballero, pero eso desde sí, desde su propia condición de pies descalzos, y yo que lo conozco sé, como otros compañeros de aventuras, que insólitamente esos zapatos que vinieron huyendo del Viejo Mundo y aún conservan el olor de muchas épocas... son los de Jose, el Actor, el que también descubrió con asombro y delirio alguna vez Otras ciudades, las Calles de La Habana, y que, entre idas y venidas, han ido construyendo su soledad, su camino, sus huellas en la arena.

¿ También sus visiones? El espectáculo se estructura a partir de esta fábula. Hay un personaje que recuerda porque los muertos entran por los pies, pero hay también un artesano que construye, sobre su propia piel, esa intensa geografía de evocaciones, golpes, descubrimientos y delirios en la historia común. La llegada, los paseos, la Giraldilla, el júbilo y la cárcel son estaciones que conducen al centro de la acción. Y así, cuando el joven José entra en delirio tocamos el vértigo. ¿ Se parece la locura del actor-narrador a la del personaje? Más aún, oímos la pregunta: ¿ Cómo puede un hombre salvarse del mundo: convirtiéndose en Caballero de París...?

Mendigo / Caballero: José Antonio Alonso
Mendigo / Caballero: José Antonio Alonso
Mendigo / Caballero: José Antonio Alonso
Mendigo / Caballero: José Antonio Alonso

Esta pregunta confiesa todo lo que el actor ha recorrido. Años de trabajo en la búsqueda de una alquimia difícil. Primitivo, el Quijote, Hamlet, Próspero, Marlene, Cadmo y muchos otros son esa geografía y esas estaciones. Sólo que aquí la alquimia ha llegado a un punto crítico: los rostros de los Jose a veces se confunden: es la conversión en el otro, el Caballero de ficción, lo que se estudia, con una sinceridad, una austeridad de recursos y una valentía que conmueven. Más que sorpresa, es un ahondamiento, un viaje al interior del ser agónico que lucha con sus materiales más íntimos para producir el símbolo de sí, la Máscara, el Personaje, el Otro yo. La recreación de los tipos populares son el contrapunto irónico, burlesco, de esa secreta agonía de creación. Sin ellos el tema peligraba.

Escrito desde sí y sobre sí, en un espacio que es casi su Isla vivida y recorrida hasta el delirio, el espectáculo no es sólo el exorcismo del actor que juega a inventar y liberar sus demonios, fantasías y recuerdos. Más bien nos revela el proceso duro y difícil de conversión de lo vivido, materia bruta, en acto de fe, imagen de sí, presencia que quiere compartir con el espectador, es decir, con otros caminantes.

Escuchemos a Jose. Miremos fijamente sus zapatos: tanta historia secreta desde el júbilo y el horror de construcción de la belleza*.

Guión y dirección:
José Antonio Alonso
Irene Borges
Mendigo / Caballero: José Antonio Alonso

Fuente: CNIAE
Enero 2003

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