Teatro
en España
“CORNUDO, APALEADO Y SATISFECHO”,
EXCELENTE FUNCIÓN EN EL MADRID DE LOS
AUSTRIAS
Salvador Enríquez |
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Es un placer, en pleno siglo XXI,
retroceder cuatrocientos años y situarnos en
plena época barroca con textos de Calderón,
Quevedo y Quiñones de Benavente, acompañados
por cancioncillas renacentistas de, por ejemplo, Juan
del Enzina. Esta magia del paso hacia atrás
en el tiempo se lleva a cabo gracias al espectáculo
“Cornudo, apaleado y satisfecho” dirigido
por Fernando Rojas, con Enrique y Alain Cornejo como
productores, en un espacio que ha venido en llamarse,
muy acertadamente, “Corral del Comedias del
Rollo” en Madrid.
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Se trata de teatro
al aire libre y el espacio escénico de
ubica en una plaza frontera a la calle del Rollo,
a espaldas del Ayuntamiento de Madrid (un edificio
del siglo XVII), próximo a la Casa de
Cisneros y a la Torre de los Lujanes donde,
al parecer, estuvo prisionero Francisco I de
Francia. Quizá en una crónica
teatral sobren los detalles históricos
y urbanísticos, pero en este caso creo
que son precisos para situar al lector en el
entorno pues desde que se camina por el Madrid
de los Austrias hacia el Corral de Comedias
se puede, con un poco de imaginación,
entrar en el mundo de barroco español. |
Fernando Rojas ha creado este espectáculo
con el subtítulo de “Ramillete de canciones,
bailes y entremeses” y lo ha situado en un Corral
de Comedias de la época en el que no falta
la taberna para refrescar la garganta, ni la “cazuela”
para las mujeres. Mientras da comienzo el espectáculo
es posible tomar una copa y encargar una cena fría
que se puede consumir durante la función. Sobre
las tablas, podemos ver y escuchar desde la “Loa”
de presentación de la Compañía
hasta el entremés “Los Condes”,
de Quiñones de Benavente, pasando por “Bárbara”,
un entremés de Quevedo encontrado por Fernando
Rojas en la Biblioteca Archivo Distrital de Evora
(Portugal), “Guardadme las espaldas”,
un entremés de Calderón de la Barca,
y otros anónimos del Siglo de Oro. En la parte
lírica, engarzada hábilmente con los
textos, disfrutamos con danzas populares junto a canciones
y coplillas de Juan Aranés, Mateo Romero y
Juan del Encina (1469-1529) el salmantino considerado
fundador de teatro español.
| Pero lo festivo no está reñido
con la calidad y en este montaje Fernando Rojas
ha conseguido aunar ambas cualidades que se debe,
naturalmente, a la calidad interpretativa de todos
los miembros de reparto (interpretando diversos
personajes cada uno) como son Eugenio Roldán,
Francisco González, María Sanz,
Santiago Ruiz, Jacobo Dicenta, Zulima Memba, Mabel
Escaño, José María Martín,
Sonia Terol, José Ortega, Yolanda Cembrero
y, como músicos, Eduardo Costa y José
Piñeiro. Cada uno de ellos nos hace gozar
de la picardía, la broma, el equívoco,
ya sea el cura comilón y “celestino”;
el capitán italiano, engolado y engañado
por la astucia femenina; o la picara sirvienta
convertida en señora a la caza de un buen
caballero que la lleve al altar y resuelva sus
problemas económicos. |
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En resumen un disfrute para cualquier
noche de estas en las que en Madrid soportamos temperaturas
próximas a los 40 grados. “Comamos y
holguemos”, que diría el clásico,
gozando de buenos textos, bellas canciones, pícaros
bailes, y de la cuidada puesta en escena de un espectáculo
que se aplaude con gana porque todos lo merecen.
senriquez@worldonline.es
Colaboración desde Madrid (España)
para www.teatroenmiami.com
Agosto
- 2003
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