Lorca y el silencio según el teatro eslovenio
JOSE ANTONIO EVORA
El Nuevo Herald

Lo primero que Matjaz (se pronuncia Matías) Pograjc, del grupo eslovenio Mladinsko, quiere dejar claro acerca de su montaje de La casa de Bernarda Alba es que su país no se parece en nada a Miami. Pone de ejemplo que la capital, Liubiana, no tiene más de 200,000 habitantes.

''En mi versión de la obra de [Federico García] Lorca esa madre vive encerrada con sus cinco hijas en un remoto pueblito de Eslovenia, un sitio habitado a lo sumo por cien personas y donde el invierno es demasiado inclemente'', explica Pograjc. ``La gran diferencia [con respecto al original] es que quito unos problemas y pongo otros, que tienen que ver con un erotismo provocado por celos, por el vídeo que les hace llegar desde fuera de la casa un hombre, y por varios motivos más''.

Lorca es su escritor favorito ''porque es muy emocional y apasionado'', dice, y asegura que en toda Eslovenia tanto el poeta español como el narrador colombiano Gabriel García Márquez y autores del llamado realismo mágico son extremadamente populares.

''El nuestro es un país muy frío y esa literatura habla de un mundo abrasador, pero los extremos se tocan'', afirma.

La casa de Bernarda Alba irá a escena esta noche en la sede de Teatro Avante, 235 Alcazar Ave., Coral Gables, como parte de la programación del XVII Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, cuyo programa advierte que la función ''no es apta para menores por su lenguaje explícito''. Dura una hora y 20 minutos.

El montaje de Teatro Mladinsko es uno de los dos con los que ese grupo ha venido al Festival: el otro es Silencio, silencio, silencio, cuya función única será mañana jueves a las 7 pm en el Colony Theater, 1040 Lincoln Road, Miami Beach.

En el montaje de Pograjc, la casa tiene varias cámaras y cuatro pantallas de vídeo donde pueden verse imágenes de lo que allí ocurre, además de otras como la enviada por el hombre. Las hijas están obligadas a cumplir cada día una tarea diferente y escriben monólogos que luego representan.

''Lo que muestra el vídeo es como el subconsciente de la casa'', explica Pograjc. ``Hoy, cuando la vida está llena de pantallas de televisión y juegos electrónicos, el teatro sigue siendo la oportunidad de vivir la experiencia simultánea entre actor y espectador; así que esas imágenes representan de alguna manera la muerte''.

Cuando se le pregunta cuál es el leit motiv de esta versión del clásico lorquiano, Pograjc habla de lo que llama ``energía de brujas''.

''Si tú encierras a seis mujeres juntas se convierten en brujas'', refiere el teatrista eslovenio. ``La energía femenina es algo completamente diferente a la masculina, y [los hombres] no podemos entenderla. Tratamos, pero no podemos. Eso es lo más interesante para mí, y es lo que mantiene toda la obra unida''.

Pograjc, de 35 años, tiene una formación francamente singular. Quería ser jugador de fútbol, pero estudió diseño computarizado y sólo después empezó a vincularse con el teatro.

''Los críticos siempre quieren definir lo que hago, pero lo mío es algo entre teatro, circo, películas, fútbol; un caos similar al de la vida cotidiana'', comenta.

Además de trabajar con Mladinsko, el teatrista tiene su propio grupo, Beton Tank, con el que dice haber recorrido 150 ciudades de 30 países. En cuanto a las reacciones del público a su versión de La casa..., asegura que son diferentes en todas partes.

''O les gusta a rabiar o la odian a muerte, pero no hay términos medios'', manifiesta.

Silencio, silencio, silencio, la segunda puesta de Mladinsko en el Festival, está dirigida por Vito Taufer, cuya llegada a Miami está programada para hoy. De acuerdo con la información que el grupo ha colocado en su sitio de Internet, se trata de un montaje donde la expresión corporal busca sustituir las palabras en un esfuerzo de comunicación.

Posted on Wed, Jun. 12, 2002
website de Mladinsko

 

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