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BRASIL
Y CHILE, este fin de semana en el Festival
JOSE ANTONIO EVORA
El Nuevo Herald
Pia
Fraus, el nombre de la compañía brasileña
que trae al Festival Internacional de Teatro Hispano
de Miami los espectáculos Bichos do Brasil
y Farsa quixotesca, significa mentira piadosa en latín.
''Mentiras
contadas con buenas intenciones: la mentira pura'',
dice Alberto (Beto) Andreta, uno de los dos directores
generales del grupo. ``Es lo que hace el teatro, hablar
de los sentimientos desde una mentira, desde una ficción
noble''.
La
confesión es un buen punto de partida para
acercarse al trabajo del grupo porque, al admitir
la impostura, da fe de la no pocas veces escamoteada
naturaleza de su oficio. Borra, como tantos frutos
de la cultura brasileña, todo riesgo de esa
otra impostura --la solemnidad frívola-- que
engendran el diletantismo y el complejo de inferioridad
disfrazados de elevada maestría.
Será
la segunda vez que vienen a Miami, ésta copatrocinada
por el programa Cultura del Lobo, del Miami-Dade Community
College (MDCC). La primera fue cuando Tigertail Productions
les trajo el pasado 24 de marzo al anfiteatro del
Parque José Martí, así que dicen
estar ''felicísimos'' de iniciar una relación
más frecuente con la ciudad.
Fue
el director del Festival, Mario Ernesto Sánchez,
quien al ver una función de Farsa quixotesca
en Montevideo hace poco más de un año
les hizo la invitación.
Pia
Fraus fue fundado hace 18 años por Andreta
y Roberto Lima, a quien también llaman Beto
siguiendo la costumbre brasileña de que los
Albertos y Robertos se quedan por igual en Beto. Tienen
su sede en la ciudad colonial de Inbú, a 20
kilómetros de Sao Paulo.
Bichos
do Brasil
Bichos
do Brasil es una historia contada sin palabras y cuyos
protagonistas son los tucanes, las onzas, los macacos,
los tuyuyus (pájaros del pantanal), peces y
otros animales de la fauna brasilera, a quienes dan
vida en escena tres actores que trabajan con muñecos
en un ambiente sonoro de samba, maracatu, chorinho
y tantos géneros de la rica tradición
carioca revueltos por dos compositores en una especie
de mapa musical del país.
''Un
placer para la vista y una verdadera fiesta; fue nuestro
primer gran éxito comercial'', dice Andreta
por teléfono desde Inbú. ``Tanto, que
tenemos dos elencos representándolo: el que
sale ahora para Miami y otro que se queda haciéndolo
aquí''.
De
acuerdo con él, es un espectáculo sin
pretensiones que no fue pensado para niños,
y que desde su estreno en Sao Paulo el 23 de febrero
representan mucho en las calles de esa ciudad, aunque
antes ya lo habían llevado durante todo un
año a zonas del interior del estado.
''Bichos...
es un día en una floresta tropical'', cuenta
Andreta. 'Nos preocupaba la preservación de
la naturaleza, pero queríamos abordar el tema
sin ser muy didácticos, sin eso de: `Ay, vamos
a cuidar los animalitos, pobrecitos'. Al final tiene
dos enfoques: el animal como símbolo, lo que
significa dentro de la cultura --porque la televisión
no lo muestra mucho--, y también su preservación
en las leyendas y en toda la imaginería popular''.
Al
preguntársele cómo se resuelve eso en
escena, la explicación no puede ser más
elocuente.
''Con
gran profusión de colores y sin grandes líos:
los animalitos se encuentran, juegan, procrean y vienen
los cachorritos'', responde. ``Como diciendo: si tú
los dejas tranquilos, ellos se preservan solos''.
La
productora del grupo, Marlene Salgado, recomienda
el espectáculo a niños y a adultos.
''Es para toda la familia'', dice.
Farsa
quixotesca
El
otro montaje que traen a Miami, Farsa quixotesca,
es uno de los ocho que Pia Fraus tiene ahora en su
repertorio. Lo escribió y lo dirige Hugo Possolo,
quien es también codirector de Bichos con Andreta
y Lima.
''Son
tres quijotes y tres sanchos'', anticipa Andreta.
``Un Quijote es el caballero de los espejos, otro
el de los leones, y el tercero el de la triste figura.
Al distinguir tres partes de la obra, lo que hizo
Possolo fue crear un Quijote puramente dramático,
un segundo más clásico y otro más
perdido, hasta que se encuentran y cada uno dice ser
el verdadero Quijote''.
Aunque
el público no siempre llega a darse cuenta,
la idea es que se trata de tres pacientes de un hospital
psiquiátrico, algo que el elenco maneja más
bien como una motivación para encarnar los
personajes.
''Por
más que [la novela de Miguel de Cervantes]
sea una historia muy conocida, siempre resulta interesante
sacarle una versión nueva'', opina Andreta.
``Es fácil comunicarse con la gente; lo disfrutan
mucho''.
El
reparto lo integran siete actores y un músico,
que marca en vivo todas las confusiones con la percusión.
Y al principio no podía faltar una samba para
aflojarle los huesos al Quijote, dígase a los
quijotes.
Los
ojos rotos
El
grupo Teatro Sombrero Verde de Chile trae Los ojos
rotos, un cuento del libro Modelos de mujer, de Almudena
Grandes, llevado a escena por María Izquierdo.
''La
obra narra la historia de amor entre una retardada
mental huérfana y el fantasma de un revolucionario'',
dice una nota del grupo chileno. ``El lugar donde
transcurre la historia es una casa quemada que esconde
secretos. El eje dramático es el amor; la memoria
y la justicia se desprenden como grandes mensajes''.
Según
Izquierdo, fue el personaje de Queti, en particular
sus siete monólogos --llevados sin variación
al montaje--, lo que primero le atrajo del relato
original.
''Siguen
siendo esos siete monólogos los que aclaran
la historia al espectador mediante las palabras'',
comenta Izquierdo, directora de lo que llama una adaptación
colectiva.
La
puesta en escena conjuga teatro y danza con música
en vivo, interpretada por los mismos actores acompañados
por una chelista. Para integrar la danza a la construcción
de los personajes ensayaron dos meses, durante los
cuales bailaban por la mañana e improvisaban
por la tarde hasta hallar el modo de convertir las
palabras en movimientos.
''La
danza expresa acciones muy concretas, como por ejemplo
una depresión o una mujer que vive una experiencia
sexual mientras está limpiando'', explica Izquierdo.
``Los encuentros amorosos de Miguela con Orencio son
coreográficos''.
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