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Striptease
con Roberto Stopello
por Ernesto García
Giralda
22 en la céntrica ciudad de Coral Gables es
ahora el lugar que da cobija al Teatro Abanico, hermosísimo
edificio de altas columnas y agradable arquitectura,
decididamente convierte a la sede de Abanico Productions
en un atractivo sin paralelo.
El
Teatro Abanico se aventuró como primer riesgo
– en Miami todo el Teatro es un riesgo
- con la obra “Strippers del L’Inferno”
del dramaturgo venezolano Néstor Caballero,
del que hemos visto “Mr Juramento”.
Strippers del L’Inferno, cuenta la historia
de un night club de strippers que será subastado;
pero antes como un fantasma, el antiguo dueño
decide exponer las vidas anteriores de los tres strippers
y como llegaron a convertirse en bailarines. Las vidas
pasadas de estos son sorprendentes, desde un matón
hasta un barítono al cual los extraterrestres
han robado la capacidad de cantar. |

El Director Roberto Stopello |
Decidimos
entrevistar a Roberto Stopello, el director, y hacerle algunas
preguntas que nos brindaran la posibilidad de entender más
el proceso creativo y aproximarnos a la visión de
Stopello como director y creador.

A 2.50 la Cuba Libre, dirigida por Stopello |
TeatroenMiami.com:
En tus últimas obras, “A 2.50 la Cuba Libre”,
“Mr Juramento” y ahora con “Strippers
del L’Inferno” se repite un patrón:
el mundo del “show”, del cabaret; ¿es
esto casual o tienes algún interés en
develar ese mundo?
Roberto Stopello: Este factor es una casualidad
que me ha interesado después de haberla enfrentado.
Siempre la vida del desvalido o la víctima, me
roba más la atención. Ciertamente ha sido
casual, a excepción de "Baño de Damas",
que los espectáculos realizados por mí
en Miami, estén trabajados bajo el manto de la
nocturnidad en su propuesta dramatúrgica. |
En
este caso de Strippers del L´inferno con un tratamiento
de mucho más alto nivel, sin la decadencia que enmarcaron
las propuestas que hice de las otras dos. Los personajes que
la integran también están en otra condición
de vida y en otras edades y necesidades. Mientras en la cuba
libre hablábamos de prostitutas de oficio y en mister
juramento de un trasvesti, en L´inferno lo hacemos de
artistas del espectáculo. En todo caso, Mister Juramento
por ser del mismo autor, es la obra que puede tener ciertas
coincidencias, de estilo más que de fondo, con esta
nueva producción.
TeM: Existe siempre una relación de
criterios encontrados entre la dirección artística
y la producción. En el caso de Abanico Productions
estás trabajando con la actriz Lili Rentería
que se estrena como productora. ¿Cómo fue el
proceso?
| RS:
Enriquecedor, dinámico y "retroalimentante".
Los criterios chocan o se superponen entre el director
y el productor especialmente cuando uno de ellos está
desconectado de la profesión o está recién
arribando a ella o peor aún, es un empresario
que se autotitula productor. Lili Rentería viene
de una escuela muy parecida a la mía con sendos
maestros cada uno y con una disciplina férrea
que entiende que lo primero es el espectáculo,
la creación y muy por encima de todo: el actor. |
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Lo que más nos hace unir es el respeto profundo por
el talento, que va desde el monto que se le paga a los artistas
hasta el tratamiento de la honestidad en la comunicación
con ellos. Siempre desde el principio hablamos de la posibilidad
de utilizar noveles actores y en este caso lo hicimos con
tres de ellos. Debutantes mezclados con veteranos lo cual
exige el maravilloso reto de nivelarlos y hacerlos ver de
"tú a tú" a la hora de enfrentarlos
en el escenario. Lili no sólo fungió como productora
sino como profesora de voz, por ejemplo, haciéndome
una palanca extraordinaria especialmente con los debutantes.
La integración entre ambos fue, es y sigue siendo funcional
y profesional, más allá de nuestra larga amistad
personal. Ella formada en el rigor del escenario de la mano
de un maestro como Roberto Blanco, entiende por ejemplo, que
el vestuario siempre debe estar a favor del actor y no del
diseñador que es lo que comúnmente suele suceder.
Se luce el diseñador mientras el actor está
pariendo con un atuendo incómodo y anti funcional.
Lo más especial de este proceso fue el aprendizaje
que nos dejó como conjunto. Este montaje nos deja a
los dos una experiencia única, porque nos aportó
aciertos, errores, dudas y sobre todo un camino muy cerrado
por donde aprendimos a transitar juntos y en armonía.
En los momentos más álgidos de mi propuesta
escénica me encontraba con una productora artista,
como deben ser los buenos productores, llena de criterios
para sugerir un cambio, una idea o una modificación
que aporta y enriquece mi puesta en escena. A mi juicio, miente
cualquier director que no aspire a su lado un productor inteligente
que genere ideas, proyectos, recursos e incida en la creación
propiamente dicha. ¿Cuánto le debe Stanislavsky
a Danchenko o Strehler a Paolo Grassi?
Y menciono estos casos sólo para recordar dos íconos
del teatro mundial. Ni hablar de un caso excepcional como
el de Joseph Papp en los Estados Unidos, para quien tuve la
honrosa ocasión de trabajar en Nueva York. Y no establezco
comparaciones por supuesto, sino una forma de graficar la
importancia que han tomado los productores como creadores
activos y no como entes pasivos. Existe una gran abundancia
de empresarios, cuya relación con los artistas es meramente
comercial y es importante que estos no sean confundidos con
los productores. Los productores son los que tienen la capacidad
de incidir en el hecho artístico desde la base de su
creación, sin dejar de lado los otros aspectos que
conlleva cualquier producción profesional.
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TeM:
El director, en el concepto de Teatro-Arte o el teatro
de investigación busca expresar ideas, pensamientos
y formas. ¿Qué es primordial, la necesidad
de entretener y vender o como director estas igualmente
en un proceso de búsqueda?
RS: El director que no está envuelto
en un poceso permanente de búsqueda está
muerto. Yo pienso que no existen las fórmulas,
es más, detesto el hecho de pensar que existan.
Ahora bien, cada vez que escucho las frases "teatro
de arte" o "teatro de investigación",
me da repeluco, me espeluzno. |
Eso me parece un concepto manido y old fashion. A partir de
la mitad del siglo pasado estas frases tuvieron un valor que
para mí ahora están fuera de contexto, no por
falta de validez sino por lo trajinadas y mal empleadas que
están generalmente. ¿Qué significa teatro
de arte? ¿Teatro para los amigos? ¿Letargo?
¿Aburrimiento? ¿Clásicos hechos a la
manera de los griegos? ¿teatro de creación colectiva?.
Si la respuesta es sí a cualquiera de las anteriores,
ciertamente es un tipo de teatro que personalmente no me interesa.
Son búsquedas que no me entretienen. Pienso que el
teatro, cualquiera que sea el texto que se enfrente, debe
tener poesía escénica vista a través
del cristal de su creador. Yo creo en el teatro de la imaginación,
de la creatividad, para mí esa es la base. Cuando un
reflector que se enciende significa para el espectador un
amanecer o una carretera, que el público se desespere
o llore porque ve morir ahogado frente a sus ojos a un personaje
que aprendió a querer en los últimos 60 minutos,
que una imagen empuje al texto, lo redimensione y conmueva
a ese señor que pagó una entrada para venir
a verte, eso para mí es teatro. Creo en eso primordialmente,
que el espectador salga de la sala hablando de la obra y se
levante al día siguiente redescubriendo cosas sobre
ella.
A mi entender todos los extremos se tocan y son peligrosos.
Si el teatro de arte o de investigación, se entiende
por las mezclas absurdas de escuelas que predominaron en la
enseñanza teatral del siglo 20, es algo que no me interesa
en lo personal. Veo con cierto pudor a los directores que
se jactan de su manejo de técnicas Grotowskianas, Stalivnaskianas
o Brechtianas, (los más agresivamente "contemporáneos"
refugiados en la corriente de Eugenio Barba) sin ningún
tipo de discurso personal, en espectáculos donde el
espectador es una simple víctima que mira el reloj
cada 10 minutos o se cambia de nalgas en el asiento cada 15.
El otro extremo es aún peor. El teatro de la inconsistencia,
de la frivolidad o peor aún, el de la fatuidad y la
intrascendencia: teatro de pacotilla. Eso ya no es teatro.
Es mercadería que hay que vender a como dé lugar
sin ningún transfondo, o con textos que no valen un
centavo. Por eso decía que los extremos son peligrosos.
En mi caso personal ando en una búsqueda permanente
para que pase algo con el espectador, emocionarlo, hacerlo
disfrutar, o que se moleste y lo provoques. Todo esto a través
del actor sensible o sensibilizado. Esa es la mejor herramienta
que un director tiene para conmover. Por eso me cuesta creer
en los directores que dejan a su actores deambulando por el
escenario sin ningún sentido. Debe entretenerse al
espectador como un punto fundamental del hecho teatral y eso
jamás puede significar que no exista un proceso de
búsqueda que comienza con el descubrimiento del texto
y los actores hasta la reacción de los espectadores
juzgando los pasos que dio el director hasta el momento que
se abrió el telón.
TeM: Esta obra tiene mucho de lenguaje de
Telenovela, incluso situaciones extremas y soluciones fáciles
desde el punto de vista dramaturgico. ¿Es esta una
obra por encargo?
RS:
No entiendo la relación de la pregunta
con el planteamiento de la misma. Si tiene que ver
con la presencia de varios géneros dentro del
mismo texto, como el drama, tragedia, comedia y melodrama,
y a este último es a lo que le endosas el engorroso
título de lenguaje de telenovela, tendríamos
que reformular la pregunta o extendernos en una discusión
tan larga como intestina. Esta pregunta me hizo recordar
una frase que me pareció extraordinaria y que
apareció en una de las críticas publicadas
de esta obra, que decía que la dirección
y el texto se mueven en una cuerda floja entre el
teatro serio y el teatro frívolo. Esta observación
es fascinante porque si la hubiera oído de
cualquier espectáculo hubiera salido corriendo
a verlo, porque ciertamente es increíble que
ambas cosas puedan verse sobre el mismo escenario
y en las mismas dos horas. Para mí esta frase
resultó uno de los premios y elogios más
importantes que he recibido hasta ahora de crítico
alguno. Y no porque crea que es verdad sino porque
precisamente la magia del teatro juega sobre la subjetividad,
y que un ojo haya logrado ver esa conjunción
tan dispar, constituye uno de los extremos que jamás
imaginé alguien hubiera podido concebir. Y
en cuanto a si el texto fue un encargo, la respuesta
es sí, fue un encargo igual a los últimos
3 espectáculos que he montado de este autor
venezolano Néstor Caballero. Y en eso recojo
sus palabras cuando alguien le preguntó lo
mismo: "Aunque sea un encargo, un dramaturgo
no puede escribir una sola línea de algo que
no sientes por dentro, de algo que no te quita el
sueño o te hace revolcarte entre pesadillas".
Este espectáculo se estuvo madurando por 6
meses y el público vio a partir del estreno
la octava versión del texto original, el proceso
vivió la maduración de esa cantidad
de versiones y sufrió una puesta en escena
nada convencional.
TeM:
Entre los aspectos más interesantes y sobresalientes
de la puesta están el uso del espacio y el
ritmo de la obra. ¿La utilización de
dos escenarios conectados por una pasarela fue producto
de la necesidad de ajustarse al nuevo espacio o es
una idea que tenías en mente incluso antes
de comenzar a trabajar en el Teatro Abanico?
RS:
La necesidad escenográfica nace del proceso
de la creación del espectáculo, es una
consecuencia. No se puede concebir primero esta si
no es el resultado de lo que el texto le sugiere al
director. La idea de los dos escenarios y la barra
que los une, nace de la necesidad de separar los distintos
niveles dramáticos de la obra. |
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Un escenario es el cabaret L´inferno, el otro escenario
es el mundo infernal de los "camerinos" de estos
seres que dejan de ser los artistas que el público
ve en el cabaret, para convertirse en seres humanos arrastrados
por sus pasiones, y el tercero, que es la barra, el mundo
de nicolás, el mundo inexistente, o el espacio que
se transfroma por momentos en la barra de cualquier bar o
cabaret. Después de haber visitado varios de estos
sitios me llegó la idea final, que al principio era
un laberinto de barras que se perdían entre los espectadores.
Por razones de costos y espacio, hubo de adaptarse esta idea
primaria a una sola barra tal como se concibió en esta
propuesta definitiva. Hubiera sido más facil hacerlo
en un escenario convencional a la italiana, pero a eso me
refiero cuando hablaba antes de la creatividad... de la poesía
escénica, como me gusta llamarle. Pienso que es novedosa
la propuesta, y eso a su vez, le otorga dinamismo, fuerza
y ritmo, como dices en la pregunta, a una puesta en escena
complicada que se realiza en tres ámbitos tan distintos
y yuxtapuestos
TeM: ¿Cómo ves el presente
y el futuro de las artes escénicas en Miami?
RS: Como sólo puede verse en una ciudad
que lucha contra la otra cultura más fuerte: la de
los "malls" y "La playa". El reto es inmenso
y por eso atractivo. Es una batalla constante y permanente
que se debe emprender de la mano de todos los creadores artísticos
que apuestan a esta ciudad. Es una lucha de todos los que
hacemos de este medio nuestra vida y profesión. Habrá
futuro en la medida que hagamos espectáculos exigentes,
de alto nivel artístico y de producción. Habrá
larga vida para el teatro en la medida que los espectadores
salgan de cada sala, de cada función, queriendo volver,
deseando ver más teatro. El teatro, como cualquier
bien educativo de consumo, debe engolosinar al espectador,
encantarlo, fascinarlo, enamorarlo, seducirlo, para que de
esta manera vuelva a caer en sus garras y no permitirle que
busque otra amante. Hay espectáculos que cumplen la
función contraria y eso conspira en contra de todos.
Sin embargo, también existe un movimiento en franco
desarrollo y crecimiento que no nació ahora, ni hace
dos años, pero que ha logrado un empuje extraordinario
desde una plataforma de alto nivel de producción que
si es novedosa para el teatro en español y que intenta
transformarlo en una alternativa básica para la educación
del intelecto. En la medida que ese objetivo se alcance entre
todos los que hacemos teatro, en esa medida podremos mantener
las salas llenas sin caer en las licencias o concesiones del
teatro barato y vulgar.
TeatroenMiami.com
Diciembre 2002
Teatro en Miami
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