A
nombre de la Rosa
por Desiderio Navarro
Ocurre
que ahora Rosa Ileana Boudet, en el site miamense
www.teatroenmiami.com, escribe lo que aquí,
desde 1994 hasta su aún reciente emigración
a los EUA, nunca expresó en conferencia pública
ni por escrito, aunque tuvo, entre otras, las páginas
de la revista teatral Conjunto —dirigida por
ella durante años hasta su partida— para
opinar lo que quisiera sobre cualquier publicación
teatral cubana o extranjera.
En su empeño de realizar oportunamente a todo
bombo una loa —que tampoco hizo aquí
por escrito, que yo sepa— de las relaciones
de la también emigrada cubana Gloria María
Martínez (ex-profesora del Instituto Superior
de Arte instalada en una universidad de Chile) con
la obra de Patrice Pavis, considera necesario crear
una contra-figura dramática residente en Cuba
que habría obstaculizado el logro de los elevados
objetivos culturales por los que su heroína
habría luchado prometeicamente aquí
hasta su partida. A continuación cito un pasaje
de su reciente artículo titulado “Patrice
Pavis: la propia mirada”, accesible en el antes
mencionado website:
En
1989 [Pavis] participa en el II Encuentro Internacional
de Criterios , celebrado en La Habana, invitado por
Desiderio Navarro, quien años después
compila y traduce El teatro y su recepción,
semiología, cruce de culturas y postmodernismo,
publicado en la misma colección de la revista
de pensamiento y culturología en 1994, y quizás
todavía en existencia en la librería
Rayuela de la Casa de las Américas. Navarro
ha consignado la preocupación del autor por
ese "otro" latinoamericano. Desgraciadamente
una historia de traducciones impugnadas - y de cierta
pedantería - impidió que en el momento
de su aparición, el libro nos pusiera al día
con Pavis y publicara textos no conocidos en nuestra
lengua pertenecientes a Le Théâtre au
croisement des cultures (1990) o de Theatre at the
Crossroads of Culture, (1992) y Confluences. Le Dialogue
des cultures dans les spectacles contemporains (1992).
Por
otra parte, el contraste que crea entre las “ediciones
artesanales” de Gloria María para los
estudiantes del ISA (mencionadas poco antes por Rosa
Ileana) y mi antología en forma de libro procura
introducir connotativamente la oposición semántica
“underground”, “marginado”/“oficial”,
como si Criterios, desde alguna posición de
poder político supremo (fantasía descabellada
y risible para cualquier conocedor de la cultura cubana
de las últimas décadas), hubiera querido
y podido impedirle a Gloria María Martínez
publicar sus traducciones en cualquiera de las editoriales
cubanas de entonces (tal como las publicó en
las revistas cubanas Conjunto y Tablas); como si la
entrecortada y azarosa historia de Criterios no hubiera
sido precisamente una historia —lamentablemente,
en gran medida unipersonal— de luchas, derrotas,
frustraciones y pequeñas victorias contra el
dogmatismo oficializado y por la apertura de Cuba
a la amplia variedad del pensamiento teórico
internacional.
Ahora bien, ocurre que mi antología de la obra
teórico-general de Pavis, El teatro y su recepción
incluye, entre otros, precisamente cuatro de los cinco
textos teórico-generales del libro Le Théatre
au croisement des cultures de Pavis, a saber,
“Vers une théorie de la culture et de
la mise en scene”,
“Du texte a la scene: un enfantement difficile”,
“L’heritage classique du théatre
postmoderne” y
“Vers une specificité de la traduction
théatrale: La traduction intergestuelle et
interculturelle”. [El quinto texto teórico,
un análisis de la situación de la teoría
teatral escrito en 1985, no fue incluido porque ya
por 1993 resultaba obsoleto y el propio Pavis en dos
notas al pie o post-scripta de 1990 afirmaba: “Este
capítulo me condujo a un grado de subjetividad
que no quisiera tener que enfrentar más hoy
día”, y, con respecto a sus propias observaciones
sobre la teoría en el Este, “Me alegro
de constatar en 1990 que todo eso pertenece al pasado”.]
Más aún, mi antología incluye
también el artículo-postfacio de Pavis,
“Vers une théorie de l’interculturalité
au théatre?”, del libro Confluences.
Le Dialogue des cultures dans les spectacles contemporains
(del que Rosa Ileana parece desconocer que no es un
libro teórico de Pavis, sino una antología
suya de escritos ajenos). O sea, que en mi antología
traduje y publiqué los “textos no conocidos
en nuestra lengua” que, según Rosa Ileana,
yo impedí que se publicaran.
Por otra parte, mi antología, concluida a principios
de 1994, abarcó textos publicados por Pavis
no sólo desde 1982 hasta 1990 (en su último
libro en aquel momento), sino —gracias a la
generosidad y diligencia del propio Pavis— incluso
un texto publicado por él en el otoño-invierno
de 1993 (“Vers une théorie du jeu de
l’acteur”, Degrés, no. 75-76),
o sea, hasta sólo un mes antes de la conclusión
de mi trabajo como traductor y editor y sólo
seis meses antes de la aparición del libro
impreso (julio de 1994). Nunca en Cuba la aparición
de un libro teórico extranjero había
seguido tan de cerca en el tiempo a la publicación
inicial de sus trabajos en la lengua original —y
ello, además, en el peor momento editorial
del así llamado “Período Especial”.
Así fue como yo impedí que “el
libro nos pusiera al día con Pavis”.
No me sorprende la “probable ingratitud de los
hombres” hacia la única persona en Cuba
que, sacrificando buena parte de su obra investigativa
y de sus ingresos, ha traducido de doce idiomas y
publicado durante más de 30 años más
de 300 textos teóricos extranjeros —entre
cuyos autores Pavis no es sino uno junto a más
de cien—, para que sus colegas cubanos pudieran
tener acceso a exponentes de lo mejor del pensamiento
teórico mundial que de otro modo hubieran permanecido
inaccesibles material o lingüísticamente
para muchos de ellos. A esa, más que probable,
comprobable ingratitud de muchos hombres —y
mujeres— ya casi me he acostumbrado.
Y tampoco me sorprende la bajeza con que, confiando
en la inexistente comercialización y escasa
accesibilidad internacionales de las ediciones de
Criterios, aquella misma persona que más de
una vez me “planchó” un artículo
cuando (co)dirigía la revista Revolución
y Cultura como un confiable y diligente cuadro de
Luis Pavón (presidente del Consejo Nacional
de Cultura) en cuestiones de política de la
información cultural durante el período
que algunos insisten en seguir llamando eufemísticamente
“quinquenio gris”, ahora desde Miami recurre
a las más burdas mentiras para enfangar mi
trabajo y mi ética intelectual, en su apresurada
inmersión bautismal en las aguas de Teatro
en Miami, Encuentro en la Red y otras publicaciones
diaspóricas análogas. Por mí,
que siga haciendo su “Teatro en Miami”
con toda clase de falsas o verdaderas Glorias diaspóricas;
ya habrá un buen amigo que le recomiende que
escriba para sí un libreto cuyos “villanos”
de acá, por muertos o decrépitos, no
puedan replicar demostrando fácilmente la falsedad
de sus infamias.
¡Ay, Gertrude, una Rosa no siempre es una rosa...!
Los
Naranjos, 24 de octubre de 2002
Apéndice: Como una muestra de la clase de disparates
de traducción —inadmisibles sobre todo
en un texto teórico— cuya “impugnación”
por mí Rosa Ileana, allá y ahora, se
atreve a llamar “pedantería” a
fin de rescatar a su heroína, reproduzco a
continuación la nota al pie de la página
II de la introducción a mi antología.
¡Ni el subtitulaje en español de los
filmes norteamericanos por la Televisión Cubana
alcanza tales cumbres!
·
He aquí un pequeño muestrario, formado
al azar, de una traducción de “La herencia
clásico del teatro postmoderno”, publicada
en Apuntes, Santiago de Chile, 1-101, primavera, 1990,
pp. 117.127:
· Dice: “Vitez desea reinventar la tradición
quitándose la marca de ella [en s’en
démarquant]”
· Debe decir: “Vitez desea reinventar
la tradición distanciándose de ella”
(“se démarquer”: “tomar distancia
con respecto a”; aquí y en adelante las
definiciones de diccionario proceden del Petit Robert).
· Dice: “...abriéndose [el texto
y la puesta en escena] a una serie de pistas que se
contradicen, se recortan [se recoupent]”
· Debe decir: “...abriéndose a
una serie de pistas que se contradicen, que coinciden”
(recouper, pronom., “Intersecar. Fig. Coincidir
confirmando”).
· Dice: La obra que niega rigurosamente el
sentido es considerada, por esta lógica, con
[est tenue par cette logique à] la misma coherencia
y con la misma unidad que las que debían, en
otro tiempo, evocar el sentido.”
· Debe decir: “La obra que niega rigurosamente
el sentido está obligada, por esta lógica,
a la misma coherencia y a la misma unidad que antaño
debían evocar el sentido.” (être
tenu à: “estar obligado a (una acción)”.
· Dice: “El postmodernismo, concebido
como práctica de destrucción [déconstruction]”
· Debe decir: “El postmodernismo, concebido
como práctica de desconstrucción”
· Dice: “Esta puesta en memoria se efectúa
(...) por la recuperación [des reprises] de
frases”
· Debe decir: “Esta puesta en memoria
se efectúa (...) mediante repeticiones de frases”
(reprise: “acción de volver a decir,
repetir”)
· Dice: “La música de Stockhausen
como el teatro de Wilson no son en efecto ni notables
ni respetables [ni notables, ni répétables].”
· Debe decir: “La música de Stockhausen,
así como el teatro de Wilson, no son, en efecto,
susceptibles de notación, ni repetibles.”
· En la misma traducción de la que proceden
estas muestras, se puede hallar más de un caso
de conversión de la negación en afirmación
–“Incluso el teatro del absurdo pertenece
al modernismo (y [non] al postmodernismo)”;
“El ‘post-’ del ‘postmoderno’
significa [ne signifie pas[ un movimiento de come
back, de flashback]”—, de neologismos
por desconocimiento del significado original –“jacobismo”
[jacobinisme] por jacobinismo; “anamorfis”
[anamorphose] por anamorfosis—, grandes saltos
–“El hombre no tiene ya nada de un individuo
inscrito en la historia o histórico que regula
todos los problemas”, donde falta, después
de la palabra “o”, y en vez de la palabra
“histórico”, el pasaje: “historizado
por un tratamiento escénico radical, por una
explicación sociohistórica”—,
todos ellos atribuibles a erratas si no se multiplicaran
en otras traducciones portadoras de la misma firma
(p. ej., “Del texto a la escena: un parto difícil”
y otros publicados en Conjunto y Tablas, La Habana).
Octubre
2002 |