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Tras
un lapso de cuarenta y un años La
Opera de Pekín visitó la Argentina
y brindó cinco funciones en la sala
María Guerrero del Teatro Nacional
Cervantes los días 19, 20 y 21 de
septiembre. De esta manera conocedores y
legos en esta manifestación artística
tuvieron la oportunidad de presenciar un
espectáculo que es considerado tesoro
nacional de la cultura china.
En esta entrevista, el director de la Opera,
Ye Hourong, explica algunas de las características
de este arte y de esta manera, introduce
al espectador occidental en el lejano mundo
de una institución que tiene doscientos
años, pero cuyos orígenes
se remontan mucho más atrás
en el tiempo y están diseminados
por toda la China.
-¿Cuáles
son las diferencias fundamentales entre
la ópera, tal como se concibe en
occidente, y la Opera de Pekín?
-
Las coincidencias son mayores que las diferencias.
Lo distinto consiste en que en nuestra ópera
las melodías y los ritmos son fijos,
es decir, son siempre los mismos para las
escenas de lucha o de recitación
y canto, mientras que en la ópera
occidental la música la compone un
compositor y es diferente en cada ópera.
-¿En
qué consiste el entrenamiento artístico
de los intérpretes de la Opera?
-
La formación se divide en dos partes.
En la primera los actores se preparan en
la escuela de ópera. Entre las disciplinas
para las que se capacitan están la
educación física, el canto,
las técnicas del movimiento, recitación,
maquillaje, acrobacia y artes marciales.
Normalmente este período dura seis
años, durante los cuales se instruye
a los intérpretes en una formación
general: se les brinda los conocimientos
relativos a la ópera que reciben
todos los niños chinos en las escuelas
comunes, al mismo tiempo que adquieren su
formación específica.
Después de graduarse comienza la
segunda etapa en la que los actores, mientras
estudian, tienen que trabajar para una compañía,
y es en ese momento que deben tomar a un
artista famoso de la ópera como maestro,
ya que la Opera de Pekín presta mucha
atención a la actuación y
muchas técnicas de actuación
son inventadas y conservadas por los artistas
famosos de este arte. Estos maestros les
enseñan personalmente sus números
favoritos.
-
La Opera de Pekín trabaja con una
estructuración rígida de los
personajes. Los papeles se clasifican en
cuatro: Sheng, Dan, Jing y Chou. ¿Los
intérpretes se especializan en un
tipo de personaje o adquieren un entrenamiento
general que les permite interpretar cualquiera
de los roles?
-
Normalmente se especializan en un sólo
papel, por ejemplo Wang Lijun, el actor
más importante de esta compañía,
hace los Sheng, es decir los personajes
masculinos de lucha, lo cual implica un
manejo de la acrobacia y de las artes marciales.
La señorita Zhao Xiujun, se desempeña
en papeles Dan, personajes de jovencitas.
Sin embargo no se descarta la posibilidad
de que al mismo tiempo que se dedican a
estos roles, se capaciten en la interpretación
de otro tipo de papeles.
-¿Cómo
se elige qué contar, qué historias
contar en cada espectáculo?
-
Existen dos tipos de historias: las tradicionales
y las nuevas. Desde la fundación
de la Opera, hace unos doscientos años,
viene presentándose un repertorio
tradicional de Pekín, al mismo tiempo
que se asimilan repertorios que pertenecieron,
y en algunos casos aún pertenecen,
a otras formas operísticas locales.
En China existen unas trescientas formas
operísticas locales, cada una en
su dialecto, según el lugar del cual
proceda. La diferencia entre estas formas
tiene que ver, precisamente, con el aspecto
lingüístico, pero sus técnicas
de actuación, sus maquillajes, su
vestuario, se parecen mucho.
Debido a su ubicación geográfica,
y por ser Pekín la capital de la
dinastía Chin, la última,
y por ser, además, la capital de
la China actual, la Opera de Pekín
se ha difundido por todo el país,
y es considerada parte del tesoro cultural
nacional. Por eso cuando el espectador ve
a alguien con determinado maquillaje, determinados
movimientos, etc. lo identifica con la Opera
de Pekín, pero en realidad podría
pertenecer también a la de Cantón,
a la de Se Chuan, o a la de Shanghai.
Eso con respecto al repertorio tradicional.
Además de esas historias, existen
relatos creados recientemente.
-¿Hay
algún modo tradicional de dirigir
el espectáculo, o éste se
organiza de un modo absolutamente ortodoxo?
¿El director puede marcar su estética?
-
El repertorio tradicional normalmente obedece
a las formas originales. En cambio para
las creaciones más recientes es posible
introducir innovaciones del director. Este,
además, es quien decide qué
tipo de personaje va a interpretar cada
actor.
-¿Qué
relación hay entre lo que se cuenta
y la música?
-
La orquesta juega el importante papel de
acompañar al desarrollo de la historia
de una ópera. Está dividida
en dos partes: la primera, que usa instrumentos
de percusión, acompaña los
números de lucha; la segunda acompaña
los números de canto y recitación
con instrumentos de cuerda y de viento.
-
Teniendo en cuenta el hecho de que la Opera
de Pekín se maneja con un modo de
representación que está libre
de limitaciones de tiempo y espacio, y que
para mostrar en el escenario situaciones
difíciles de expresar en un ambiente
reducido, acude a una simbología
específica: el público chino
en general ¿está familiarizado
con esa simbología? ¿Qué
tan cerca está de este modo de representación?
-
Con el objeto de difundir este arte para
el público en general, en China se
enseña a los niños en edad
escolar los conocimientos básicos
de la Opera de Pekín y se hacen funciones
en los teatros escolares y universitarios.
También ésta es promovida
para ser vista por el público adulto,
ya que existen funciones matutinas con entradas
muy baratas. Por su parte, al gobierno también
le interesa conservar y promover esta manifestación
cultural. Por eso ha editado, tanto en audio
como en video, las grabaciones de los cantos
de los primeros maestros importantes que
han dejado ese testimonio. De modo que hay
una parte del público que está
familiarizado con la ópera.
-¿La
Opera de Pekín en China es un modo
de representación popular o elitista?
-
Creo que la Opera de Pekín en China,
es una arte elitista y al mismo tiempo popular.
Es una conjugación de las dos cosas
y por lo tanto tiene dos posibilidades de
acercamiento. Es elitista, en tanto es un
lenguaje que combina música, recitación,
danza, acrobacia etc. y se constituye en
la muestra del mejor arte de acción
escénica de China. Pero su origen
se remite a las formas operísticas
locales, es decir, es un origen popular.
Por lo tanto admite un público muy
amplio.
LOS
PERSONAJES
En
la Opera de Pekín existen cuatro
tipos de personaje: Sheng (papel masculino),
Dan (papel femenino), Jing (cara pintada)
y Chou (bufón). Los papeles masculinos
se dividen en tres clases: el anciano (con
barba), el joven (sin barba) y el guerrero.
Los papeles femeninos incluyen a la joven,
la de edad madura, la serena y gentil, la
ingenua, la vivaracha, muchachas con habilidades
marciales y ancianas. El Jing es siempre
un personaje masculino, franco y liberal,
aunque bastante rudo o astuto. Lleva la
cara pintada de diferentes colores. Algunos
se especializan en acrobacia. El Chou se
caracteriza por la pintura blanca en su
nariz. Puede ser tanto del tipo positivo,
bondadoso, cómico y humorístico,
o una persona negativa, maliciosa y necia.
EL
MAQUILLAJE
El
maquillaje está sujeto a patrones
fijos en cuanto a estructura, trazos y colores.
Con el desarrollo del arte de la ópera
y las necesidades para su interpretación,
el maquillaje reemplazó a la máscara.
Para expresar gráficamente el carácter
de los personajes se pinta exageradamente
sus principales características:
edad, status, sentimientos etc.
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