El
teatro de la espontaneidad
Sin telón y sin autor, llega
el drama
(Por Leonardo Wolk y
Celia Riskin)
El mundo entero es un teatro y
todos, hombres y mujeres, son en él
actores representando sucesivamente
los diferentes roles de un drama
Shakespeare
Un
escenario vacío , sin escenografía.
Algunas luces iluminan una escalera
y un viejo arcón donde se ven
algunas prendas de vestir, telas, algún
sombrero, un bastón.....No hay
telón que se corra, no hay programa
ni tampoco un texto o guión.
La escena, el protagonista, el reparto
surgirán del público presente.
Estamos en el teatro de la espontaneidad.
Previamente caldeados, guiados por un
coordinador, los participantes comienzan
a poblar el salón con personajes,
tiempos, olores, recuerdos, y, fundamentalmente,
vivencias, emociones y acción
que brotan de sus relatos. Elconora,
una joven participante, presta el suyo:
No hace mucho recibió un extraño
llamado telefónico desde Francia,
en el que un médico de un hospital
le dice que una persona, víctima
del atentado en el subte de París,
padeciendo de amnesia, solamente daba
como datos un apellido y ese número
de teléfono. Conmovida por la
noticia y sin conocer a esa persona,
Elconora, con la ayuda de una operadora
de la empresa telefónica rastrean
ese apellido entre los abonados hasta
dar con un número telefónico
igual al de ella pero con los dígitos
intercambiados. Al ponerse en contacto
la persona que la atiende le refiere
que efectivamente tenía un hermano
en ese momento en París. Se estableció
una cadena solidaria hasta que médicos
y familia se contactaron y el enfermo
accidentado fue recuperado.
La relatora elige entre el público
a sus actores; alguien hará de
ella misma, otros serán el médico,
la operadora, la víctima, etc.
Los improvisados actores eligen su vestuario
del arcón y se procede a la representación.
Surgirán luego otras historias:
un relato ancestral de un pueblo de
Ucrania, el reencuentro con un padre
después de años de separación,
alguna anécdota adolescente,
etc. Ya sobre el cierre se hacen los
comentarios finales. Al modo de un cálido
y contenedor fogón se comparten
asociaciones, recuerdos, sensaciones,
emociones y nuevos descubrimientos.
El término Psicodrama viene de
dos vocablos griegos: Psyché
(alma) y drama (acción) y se
define como la ciencia que explora la
verdad del alma o la realidad de las
situaciones mediante la acción.
Su creador, al igual que del Sociodrama
y la Psicoterapia de grupos, fue el
doctor J.L.Moreno (1892-1974), médico
de origen rumano. Siendo niño,
su familia emigra a Viena (donde es
contemporáneo de S. Freud) y
en 1925 se radica definitivamente en
Estados Unidos, creando en Beacon el
instituto que hoy continúa bajo
la dirección de su esposa Zerka.
Fue Moreno también el precursor
del Teatro Espontáneo. Es en
1922 cuando funda su teatro en un lugar
próximo a la Opera de Viena.
Fue un teatro experimental y de representación
espontánea donde se invitaba
a personas del público a representar
producciones dramáticas, improvisadas
espontáneamente, acerca de la
realidad político-social de la
época, sucesos publicados en
los diarios, relatos de vida personal,
etc. De sus desarrollos posteriores
surgiría el psicodrama, con una
finalidad claramente psicoterapéutica,
y de la articulación con el psicoanálisis,
el psicodrama psicoanalítico.
Cuando hablamos de Teatro terapéutico
y Teatro de la Espontaneidad nos estamos
refiriendo a los Orígenes del
psicodrama. En ambos, son cinco sus
elementos: protagonista, auxiliares,
público, director y escenario.
Son tres los momentos: caldeamiento,
dramatización, comentarios. Sus
raíces debemos buscarlas en el
Teatro, el Grupo, el jasidismo (corriente
mística judía profundamente
espiritual).
El Teatro Espontáneo no tiene
una finalidad estética, por lo
que no es requisito ser actor ni estudiante
de teatro. Con los elementos arriba
mencionados y en los diferentes momentos
se produce un quiebre de la distinción
entre espacio de la representación
y de la platea en el que es casi imposible
quedar excluido de la resonancia emocional
que se genera. Desde una concepción
psicodramática entendemos que:
a) Cada persona desarrolla múltiples
roles en su vida (fisiológicos,
psicológicos, sociales, etc.);
b) estos roles se dan en consonancia
y disonancia con el sujeto; c) hay una
red de interacciones con los que nos
relacionamos (sociometría); d)
hay un mundo personal afectivo o átomo
social. Si bien la finalidad no es psicoterapéutica,
el Teatro Espontáneo se transforma
en un Teatro Terapéutico donde
la espontaneidad, la creatividad, la
posibilidad de asumir y modificar roles
y el encuentro refuerzan la acción
terapéutica de la representación.
El objetivo de esta actividad es -justamente-
intensificar las posibilidades de Encuentro
y desarrollar la Espontaneidad y Creatividad
que todos traemos al nacer. Espontaneidad
entendida como respuesta adecuada a
nuevas situaciones o nuevas respuestas
en reemplazo de las repetidas. Esta
espontaneidad propicia las condiciones
para la máxima expresión
del ser humano: la creatividad posibilita
el Encuentro o compenetración
recíproca entre los seres humanos.
La acción dramática abre
así una nueva visión de
las problemáticas, con una consecuente
ampliación de la libertad de
transformación.
A diferencia de un grupo psicoterapeútico,
en el final no hay interpretaciones.
Hay un compartir, una expresión
emocional donde reaparece el grupo como
modelo del atravesamiento social. Las
historias de actualidad (situación
económica, atentados, corrupción,
etc.) son también guiones que
surgen junto a posibles alternativas
de solución.
El encadenamiento de relatos funciona
casi como un equivalente de una asociación
libre en el que generalmente la elección
sociométrica de alguien para
un rol no es casual y en el cierre se
da un común denominador del inconsciente
grupal que se expresa en las resonancias,
proyecciones e identificaciones del
compartir grupal.
Todo lo acontecido va armando una trama
o filigrana que tiene un sentido, una
dirección, un objetivo: recuperar
valores esenciales para la salud mental
como el amor, el respeto, la solidaridad
y una ética de vida.